La estación de las barbacoas
Con el buen tiempo llegan las reuniones con las amistades y la familia, las interminables veladas en el jardín y los espectaculares anocheceres frente al mar. Pero, sobre todo, llegan las barbacoas: ese despliegue de comida y bebida en la mejor compañía, risas y anécdotas que sobrevivirán hasta el año siguiente y conformarán los mejores recuerdos con los que sobrellevar los meses de invierno.
Ahora bien, a menudo ocurre que, tras meses de inactividad, cuando vamos a utilizar nuestra antaño reluciente barbacoa la encontramos herrumbrosa, sucia y poco atrayente. Nos tocará entonces ponerla a punto, limpiarla a fondo y comprobar que todo funciona correctamente, algo engorroso y que podíamos haber evitado fácilmente empleando fundas y tapas para barbacoas. Con un precio que oscila entre los apenas 3€ de una funda sencilla hasta los más de 200€ de una sofisticada funda a medida, estas fundas protectoras te servirán como seguro contra las inclemencias del invierno que pueden llegar a fastidiar tu verano siguiente.
Por otro lado, las tapas para barbacoa, además de proteger la parrilla del polvo y otra suciedad, nos puede proporcionar una ayuda extra a la hora de cocinar: ayuda a fundir el queso, a crear un ambiente cerrado tipo horno y evita las peligrosas salpicaduras. ¡Todo en uno!
Así que, cuando estés realizando la lista para comprar nuevos accesorios para barbacoas con los que nutrir tu ajuar veraniego, y lucirte así en las reuniones, no dejes de apuntar que necesitas una funda y una tapa para barbacoa.

Un cuidado imprescindible
Al finalizar cada temporada es normal despreocuparnos de lo que no vamos a utilizar hasta el año siguiente. Ocurre lo mismo que con las chimeneas y braseros para terraza y jardín o con las estufas de exterior, que en invierno nos proporcionan tantas satisfacciones y que olvidamos de forma tan desagradecida en verano. Todos los artículos para terraza o jardín deberían almacenarse en un lugar seco y a resguardo de las inclemencias del tiempo, pero no siempre es posible, por lo que usar fundas puede ahorrarnos muchos disgustos.
Recuerda que siempre se recomienda limpiar en profundidad tu barbacoa si vas a estar bastante tiempo sin utilizarla, o si es la primera vez después del letargo invernal. Para ello, nada de prisas. Necesitarás tomarte tu tiempo, desmontar las piezas precisas y repasarlas a conciencia. Sigue las instrucciones de los fabricantes paso a paso y no dejes de ponerte en contacto con ellos en caso de duda. ¡Más vale ser una persona precavida que demasiado temeraria!
 

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