¿Cuáles son las mejores parrillas para barbacoas?
Si la parrilla de tu barbacoa se ha oxidado o dañado por el uso, necesitarás buscar un recambio. Hoy en día se pueden conseguir fácilmente muchos accesorios para barbacoas, entre ellos, parrillas para asar. La mayoría de ellas son construidas en hierro o en acero inoxidable, pero la pregunta es: ¿cuál de estos materiales es mejor para la parrilla de tu barbacoa?

Económicas parrillas para barbacoas en hierro
Las parrillas de hierro se encuentran entre las más populares porque son más baratas. Además, el hierro retiene el calor durante más tiempo, lo libera poco a poco y esto favorece la cocción pareja de los alimentos colocados en la barbacoa.
Entre las desventajas de este tipo de parrillas se encuentra el hecho de que son pesadas, se oxidan más fácilmente que el acero y necesitan limpiarse frotando con fuerza, utilizando un cepillo de cerdas metálicas.

Parrillas ligeras y duraderas en acero inoxidable
El acero inoxidable es un material ligero y resistente a la oxidación, siendo éstas sus principales ventajas. La parrilla para barbacoa de acero inoxidable es más cara que la de hierro, pero puede durar más tiempo porque no se oxidará tan rápidamente.
Si bien este tipo de parrillas no necesitan limpiarse con un cepillo de cerdas metálicas, la higiene debe realizarse con productos líquidos especiales y con herramientas adecuadas para no rayar la superficie.

¿Cuánto cuesta una parrilla para barbacoa?
Los modelos más sencillos rondan los 15€, mientras que las parrillas reforzadas pueden costar unos 45€ aproximadamente. Las marcas más populares de parrillas para asar y otros accesorios para barbacoas son Campingaz, Landmann y Weber. Hay variedad de modelos para elegir, seguro encuentras uno que se adapta perfectamente a tu barbacoa.

Cómo lograr que tu parrilla dure más tiempo
Una buena limpieza luego de cada uso es fundamental para que la parrilla no se deteriore rápidamente. Cuando has terminado de utilizarla, lo mejor es sumergirla enseguida en agua caliente, para que los restos de alimentos que hayan quedado adheridos se reblandezcan y sea más fácil quitarlos.
Al sacarla del agua caliente, puedes aplicar un producto desengrasante que te ayudará a quitar la grasa con facilidad. Si tu parrilla es de hierro, el siguiente paso sería quitar toda la suciedad con ayuda del cepillo de cerdas metálicas. Si es de acero inoxidable, utiliza un producto de limpieza adecuado y una esponja suave. Una buena opción es aplicar también un producto abrillantador para acero inoxidable. Por último, seca tu parrilla y guárdala bien. De esta manera se conservará como nueva por mucho más tiempo.

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