La afición de tener nuestro propio jardín o huerto

Disponer de un espacio en nuestro hogar para poder plantar es una gran ventaja, ya que es muy satisfactorio tener nuestros propios cultivos, plantas o flores. Además de la tierra y las semillas, vamos a necesitar diferentes herramientas de jardín y una de las más importantes es la pala que nos permite realizar la tarea de excavar la tierra, cosa que no podemos hacer con otra herramienta de manera manual.

Cultivar: una actividad muy satisfactoria y fácil de realizar

Para poder sacar el máximo provecho a nuestro jardín y hacer de él un huerto necesitamos dedicar un poco de tiempo para su cuidado. Para ello disponemos de una gran cantidad de herramientas de jardín que nos ayudan a realizar los diferentes cuidados que requiere la jardinería.
Las palas de jardín son muy útiles y necesarias, además de ser una herramienta muy versátil. Como está en contacto constante con tierra húmeda y con el agua, es muy recomendable adquirir una que esté fabricada con acero inoxidable, ya que esto evitará que se estropee y que pueda transmitir a la tierra cualquier sustancia derivada de su oxidación.

Una de las herramientas indispensables a la hora de trabajar la tierra, junto con las palas, es la azada. Esta la podremos utilizar para varias tareas como cavar agujeros, nivelar el suelo e incluso limpiar la tierra de hierbas silvestres.
El rastrillo también va a ser nuestro aliado en la limpieza del suelo, ya que retira de manera muy eficaz y rápida las hojas que puedan estar esparcidas, incluso a las más pequeñas, gracias a su forma dentada que es capaz de atraparlas.

Cuando nuestros cultivos empiezan a crecer, debemos prestar mucha atención a los brotes y sanearlos periódicamente para ayudar a su correcto crecimiento. Para ello podemos utilizar tijeras de poda que son muy eficaces a la hora de cortar las hojas que se hayan podido marchitar o simplemente dar forma y sanear un arbusto o brote.


Las palas son herramientas muy importantes en el cuidado del jardín

Aunque las palas son unas herramientas sencillas y sin grandes complejidades en su mecanismo, en el mercado podemos encontrar diferentes tipos de calidades y en consecuencia, precios. Tenemos a nuestra disposición un abanico de precios que va desde lo que cuesta una pala básica de jardín fabricada en aluminio por 11,90€ hasta el precio que pagaremos por un artículo de más calidad, como son las palas realizadas en acero y fibra de vidrio, por 30€.