Ponerle ritmo a la vida

Una de las cosas que más nos alegran la vida es la música, ya que está demostrado que tiene efectos positivos en nuestro estado de ánimo, incluso puede llegar a cambiarlo en cuestión de minutos. Los estilos son variados, pero a aquellos que les gusten las emociones fuertes, unos toques de percusión y batería les recargará las pilas de inmediato.

Aprender a tocar un instrumento es una terapia

Sentir el ritmo de un instrumento es uno de los mayores liberadores de estrés, y en el caso de la percusión que produce sonidos fuertes, llega a ser una experiencia única y liberadora. Para experimentar estas emociones podemos comenzar aprendiendo a tocar la batería, que a simple vista es un instrumento sencillo pero contiene muchos elementos, como son, entre otros, los siguientes:

  • Los pedales son uno de los elementos más importantes de la batería ya que a través de una maza, activada por el movimiento del pie, golpea el bombo.
  • El bombo es la parte que reproduce el sonido más grave en el conjunto de la batería y se puede tocar solo con los pedales.
  • Los platillos son los encargados de dar el sonido metálico a la composición que estemos tocando.
  • Los parches son las membranas que se encuentran debajo de los tambores y las que reciben el golpe de las baquetas.

Hay tres elementos más que aunque no pertenecen al conjunto de la batería, son fundamentales para poder tocarla. Uno de ellos son las baquetas, que están fabricadas con materiales como madera, fibra o plástico y que sin ellas no sería posible tocar este instrumento. Otro aspecto imprescindible es tener un taburete, ya que tenemos que estar sentados y es muy importante adquirir uno que nos resulte cómodo. Sin duda mantener el buen estado del conjunto musical es imprescindible para asegurar la calidad del sonido. Se recomienda guardarlos en estuches o fundas especiales, para que los protejan de suciedad y golpes.

Dar lo primeros pasos para tocar la batería

La primera cuestión es definir qué tipo de batería queremos aprender a tocar. Será fácil encontrar cualquier tipo en el mercado ya que hay muchas opciones disponibles, así como complementos necesarios para la práctica. Podemos encontrar desde un pedal por 78€ hasta una batería completa por 915€. El abanico de precios es muy extenso ya que depende del artículo que necesitemos, la calidad, los materiales con los que esté fabricado y si trae elementos añadidos.