La joya de tu ropero: los zapatos de tacón
En el inconsciente colectivo, los zapatos de tacón de mujer están asociados a la elegancia, la feminidad y el glamour. No es de extrañar, por tanto, que sea un elemento prácticamente imprescindible en cualquier guardarropa femenino que se precie de seguir la moda. Ya sean de taconazo de vértigo o de modesto taconcillo, de plataforma o de aguja, en forma de bota o de sandalia, los zapatos de tacón acompañan prácticamente cualquier estilo o tendencia.
Por supuesto, la variedad de precios abarca también todo tipo de presupuestos. Es posible encontrar zapatos de tacón baratos online de un precio menor a 5€, pero también existen pares tan exclusivos y sofisticados que superan los 2000€, y ya si nos dirigimos al mercado de ultra lujo, con piezas a medida y fabricados con materiales nobles, las cifras pueden resultar astronómicas.

Elige los zapatos que vayan contigo
Como toda usuaria sabe, el truco para elegir los zapatos perfectos está en sentirse cómoda en ellos. No solo porque su hechura sea anatómicamente apropiada a las características del propio pie, sino porque su estética refleje la personalidad de la usuaria. Los zapatos adecuados son la rúbrica perfecta para cualquier outfit; el error al elegirlos puede dar al traste con la más pensada y cuidada imagen personal.
Así, elementos tan básicos como considerar la propia figura o el uso que les vamos a dar pueden suponer la clave del éxito. Los tacones gruesos son cómodos y resultan armónicos con unas piernas fuertes, mientras que los tacones de aguja alargan aún más las piernas delgadas y son apropiados para eventos más especiales. Si vas a pasar todo el día sobre ellos, querrás que no fuercen la postura de tu pie ni te aprieten demasiado y quizás prefieras una puntera más redondeada, mientras que para brillar en una ocasión única tal vez pienses en una puntera afilada sobre una altura de vértigo o en unos peep toe.

Bienvenida a tu adicción
Si es la primera vez que te lanzas al mundo de los zapatos de tacón, has de saber tres cosas, fundamentalmente. Una, que deberías ser cuidadosa al elegir modelo para que la experiencia sea perfectamente cómoda. Dos, que la práctica hace la maestría, así que, antes de lanzarte al mundo sobre unos tacones de 12cm, deberías practicar en casa, pasillo arriba y abajo, para asegurarte de que no se producen accidentes. Y la tercera: ¡es una adicción! Una vez que te subas a un par, ten cuidado, porque quizá no podrás bajarte nunca más...

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