Zapateros: orden y decoración en un solo mueble
Zapatos, botas, zapatillas, sandalias... ¿Te has parado a pensar en todo el calzado que tienes en casa? Entre el de verano y el de invierno, o el de diario y el de fiesta, acabamos acumulando un buen número de pares, haciendo que sea imprescindible tenerlos todos bien guardados y organizados. Para ello es una excelente solución incluir en el mobiliario de nuestro hogar uno o más armarios zapateros, que no sólo nos ayudarán a mantener en orden nuestro calzado de manera sencilla y discreta, sino que también podrán servirnos para guardar otros complementos e, incluso, como mueble recibidor.
Llegada la hora de elegir el mueble o armario zapatero que mejor se adapte a nuestro hogar y nuestras necesidades, debemos pensar en primer lugar en el número de personas que viven en casa y en la cantidad y el tipo de calzado que tiene cada una de ellas, ya que no es lo mismo guardar zapatillas, sandalias u otros zapatos bajos, que almacenar botas altas o calzado guardado en cajas. Este será el primer factor que nos dé una pista sobre si necesitamos un zapatero batiente, abatible o de cajón, aunque también deberemos fijarnos en el espacio del que dispongamos y el que requiere cada una de estas soluciones de almacenamiento. Un zapatero de puertas batientes apenas necesita el espacio justo para que podamos asomarnos y ver su interior, mientras que uno abatible precisará que dejemos libres al menos 10cm más de lo que mida la hoja de la puerta y uno de cajón requerirá espacio suficiente para poder abrirlo entero.

El rincón perfecto para nuestro calzado
La estancia donde vayamos a ubicar nuestro zapatero también influirá en nuestra elección. Por un lado, es importante que combine con el estilo, color y materiales del resto de los muebles de la habitación, y por otro, dependerá del espacio del que dispongamos que nos decantemos por un modelo alto y estrecho, largo y poco profundo, etc. En ese sentido, puede ser una muy buena idea aprovechar espacios de nuestra casa que de otra forma no tendrían ningún uso, como los huecos que hay debajo de las escaleras, o convertir nuestro zapatero en un banco descalzador y colocarlo bajo una ventana o a los pies de la cama.
Respecto a los materiales, estos no sólo influirán en el aspecto estético, sino que también condicionarán la calidad, robustez y durabilidad de nuestro zapatero. Dependiendo de nuestro presupuesto, gustos y necesidades, podemos encontrar infinidad de modelos de madera maciza, metal o plástico, perfectos todos ellos para buscar y elegir nuestro calzado fácilmente y protegerlo al mismo tiempo del polvo y del desgaste por el roce con otros pares.