Un ventilador para refrescar los días de calor 

Si el calor te está haciendo pasar un mal rato y no te puedes permitir comprar un aparato de aire acondicionado, o si buscas un ventilador con la movilidad que un ventilador de techo no te puede ofrecer, un ventilador de sobremesa o de pie parece la mejor opción para aliviar tus tardes veraniegas. Pero, ¿cuánto cuesta refrescar tu hogar u oficina con un ventilador? Puedes encontrar un ventilador de sobremesa por menos de 20€, pero si prefieres un ventilador de pie, el rango de precios se encuentra entre 20 y 200€. Los más caros son ventiladores que incluyen un humidificador o un nebulizador de agua. 

Ventiladores de sobremesa o de pie 

Los ventiladores de sobremesa son, por lo general, pequeños y muy económicos. Tienen menos potencia y alcance que otros tipos de ventiladores, pero su peso y forma los hacen perfectos para poner sobre un escritorio o algún mueble. Son muy versátiles y se pueden mover a cualquier habitación cuando se necesite. Hay algunos modelos muy pequeños que obtienen la energía eléctrica para su funcionamiento a través de un puerto USB, por lo que son ideales para ponerlos a tu lado cuando estés trabajando en el ordenador y no tengas un enchufe disponible a mano. En cuanto a los ventiladores de pie, éstos también son muy versátiles y se pueden mover de una habitación a otra. Se puede regular la altura o la inclinación del ventilador de acuerdo a tus necesidades. Muchos cuentan con una función de movimiento oscilatorio, y otros, más costosos, incluyen un humidificador. Los ventiladores de pie y sobremesa ofrecen distintas opciones en cuanto a velocidades. En el mercado es común encontrar ventiladores de: 2 velocidades, 3 velocidades y 4 velocidades

Cuántas aspas debería elegir 

Puedes encontrar ventiladores con diferente número de aspas, y, en este caso, mientras menos aspas, mejor. Un ventilador de tres aspas proporciona más aire que uno de cinco. No está de más recordar que debes verificar que las aspas estén bien protegidas detrás de una rejilla, así evitarás accidentes y lesiones por descuidos. Y asegúrate de que sea una rejilla muy fina, en especial si tienes niños pequeños o mascotas que puedan llegar a la altura del ventilador. Los niños son muy curiosos y a veces meten los dedos donde no deben, y las mascotas pueden lastimarse el hocico, la lengua o patitas.
 

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