De los brazos de mamá a la trona: cuando el bebé comienza a comer solo
Hay una infinidad de productos para el bebé y la trona es uno de los más necesarios.
Su incorporación coincide con el momento en el que el bebé ya puede sentarse recto de manera cómoda y comienza a tomar la papilla, aproximadamente a los seis meses de edad. Por supuesto, esta etapa viene acompañada de baberos, biberones y utensilios para la comida del bebé, entre otros.
La trona facilita la comida del bebé y también es un importante medio de socialización. A los pequeños les encanta compartir la mesa familiar y observar a los integrantes de la misma desde su propio lugar. Los hace sentirse parte del grupo y compartir esos momentos junto a otras personas modifica sus hábitos alimenticios y sociales. 

Claves para elegir una trona
El factor más importante será la comodidad del bebé y éste debe ser tu primer criterio para la elección. Lo ideal es que tenga un asiento amplio y cómodo que le servirá hasta que cumpla tres o cuatro años de edad.
Si tienes poco espacio, quizá te convenga una trona plegable para guardarla y transportarla fácilmente cuando sales de casa. Las tronas fijas son la solución más adecuada si tienes el espacio suficiente.
Es muy útil contar con una trona de altura regulable. Algunas tienen además una bandeja desmontable para transformarla en silla para cuando sea mayor y pueda comer directamente sobre la mesa.
Las tronas para bebés con respaldo regulable te permiten adaptar la postura del bebé para que duerma una siesta después de comer, sin tener que cambiarlo de sitio. Esto no quiere decir que pueda reemplazar la cuna, que es un elemento de descanso irreemplazable.
Existen tronas transformables que se convierten en butacas y que tendrán la funcionalidad adicional de poder utilizarlas también en el cuarto del niño.

Materiales para elegir según tu conveniencia
En cuanto a los materiales, encontrarás que las de plástico son las más sencillas, livianas e higiénicas, y resultan bastante prácticas para mover y transportar.
Existen otras fabricadas con tubos de acero y juntas de plástico que resultan de gran resistencia y solidez. Las más clásicas de madera tienen la ventaja de que son muy duraderas, combinan con cualquier decoración y suelen estar acolchadas con algodón o PVC para hacerlas más confortables. Hay muchísimas variantes y sus precios están entre 150 y 700€.
Siempre encontrarás excelentes oportunidades con las tronas de segunda mano, con precios desde 30€. Hay de todos los estilos y muchas veces están en excelentes condiciones. Comprueba que no tengan daños importantes para que realmente puedan serte de utilidad.
 

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