Tratamiento acústico para equipos de sonido profesional

El sonido se puede escapar y, con ello, molestar y representar problemas con los vecinos. Pero la acústica de una habitación también puede afectar a la calidad del sonido. No hay que confundir insonorización con tratamiento acústico. La primera busca aislar el espacio, tanto para la entrada como para la salida del sonido. El tratamiento acústico busca mejorar la calidad de sonido. En eBay encontrarás los elementos necesarios para llevar a cabo un buen tratamiento acústico.

¿Cómo funciona la acústica de un espacio?

El sonido no es otra cosa que vibración. Una vez que el sonido parte de la fuente y hace vibrar el aire, una buena parte de esa onda sonora rebota de manera aleatoria por las superficies del espacio, que es una amplia caja de resonancia. En caso de estar efectuando una grabación, este sonido en reflexión alcanzaría el micrófono en diferentes instantes y con distintas calidades.

A la hora de colocar el tratamiento acústico, ha de tenerse en cuenta que las esquinas son las partes con mayor impacto a la hora de darse las reflexiones acústicas. Se puede hablar de dos tipos de esquinas: aquellas en que convergen tres paredes (ángulos triedros) y aquellas en que convergen dos paredes (ángulos diedros). Por su complejidad, las esquinas con ángulos triedros son las primeras que han de ser analizadas y, de ser necesario, tratadas con trampas o paneles. Seguidamente, los ángulos diedros y, en tercer lugar, las paredes lisas.

¿Qué elementos son necesarios para un tratamiento acústico?

  • Las trampas o absorbentes de graves, que absorben las frecuencias más bajas del sonido (aunque pueden recoger también frecuencias medias). Son fundamentales para un buen tratamiento acústico.
  • Los paneles acústicos o absorbentes están enfocados a absorber frecuencias medias en un espacio. Así, sus materiales absorben una parte de la energía que les llega para, posteriormente, reflejarla en una dirección y con menor intensidad. Suelen ofertarse en forma de placas de espuma.
  • Los difusores, como su nombre indica, dispersan ciertas frecuencias más o menos altas. Es decir, las ondas que rebotan en su superficie se reflejan en forma menos intensa.

¿Cuáles son los materiales o modelos más habituales?

A grandes rasgos, los elementos usados en tratamientos acústicos son de dos tipos: porosos y de resonancia. Los primeros, pueden estar hechos de materiales como la espuma acústica, la fibra de vidrio o la lana de roca. Por su parte, los llamados absorbentes resonadores no son porosos y son de dos tipos: Helmholtz o diagramáticos (o de membrana).

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