Sargentos y tornillos de banco: el bricolaje seguro
Los amantes del bricolaje saben muy bien que existen ciertas herramientas que nunca han de faltar en el taller. Un ejemplo son los sargentos y tornillos de banco que resultan fundamentales para asegurar la pieza a tratar sobre la mesa de trabajo. Ya sea para su lijado, modelado o corte, en el caso del tornillo de banco o morsa, o para su pegado, en el del sargento, la seguridad y la precisión en la tarea exigen una sujeción en la que poder confiar; ahí es donde estas herramientas entran en acción.

Un tornillo de banco para cada tarea
Si hay un útil de sujeción imprescindible en todo taller es este. El tornillo de banco es una herramienta fuerte y robusta que consta de mordazas, una fija y otra móvil, con las que sujetar la pieza, una manivela para mover la mordaza móvil, abrirla o cerrarla, y una base de apoyo.
En cada tarea a realizar se recomienda un tornillo de banco diferente y eso hace que exista una gran variedad de ellos. El tornillo para banco de carpintero, por ejemplo, es muy empleado entre los profesionales del ramo para esos trabajos específicos. Existen también variantes de tenaza, de fijación a la máquina o mecánicos. Otro aspecto a considerar es que podemos escoger entre aquellos con base fija o con base giratoria.
Hay que tener en cuenta que su función, como hemos indicado, es la de atornillar a la mesa o banco de trabajo la pieza sobre la que se quiere operar, por lo que habrá siempre que considerar las características del entorno de trabajo y del propio material; obviamente, no es lo mismo modelar metal que perfilar madera.

Para todos los presupuestos
Encontramos en el mercado, al buscar estas herramientas, una gran multiplicidad de calidades y precios. Desde abrazaderas y sargentos sencillos que van de 1 a cerca de 100€ un tornillo de banco usado de buena calidad. En el caso de una herramienta de categoría profesional, puede costar más de 1000€. En cuanto a las casas de fabricantes más comunes, los nombres de Silverline, Irwin o Stanley le resultarán familiares a toda aquella persona aficionada a la carpintería y el bricolaje.
Por supuesto, de nada servirá adquirir el modelo más avanzado y preciso de esta herramienta si no procuramos proporcionarle los cuidados adecuados para su conservación. Después de cada uso se recomienda limpiarla bien de restos y virutas y proceder a su correcto engrasado. Así podremos contar con un taller bien provisto durante mucho tiempo.
 

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