Sandalias y chanclas de mujer, sinónimos de pies frescos y cómodos 

Muchas mujeres cuando construyen su look ponen especial atención en el calzado, y eso las lleva a hacerse con un gran repertorio de zapatos de todos los colores y estilos imaginables. Pero a veces no tienen en cuenta lo importante que es usar un calzado adecuado y cómodo en el día a día. Y cuando hablamos de comodidad, lo primero que nos viene a la mente son las sandalias y chanclas. Las chanclas, frescas y sencillas, son ideales para usar en casa o para ir a la playa. Dentro del mundo de las chanclas, las más populares, sin lugar a duda, son las chanclas tipo flip flops, un modelo básico, pero que podemos encontrar en una amplia gama de colores y combinaciones muy llamativas que las hacen ver muy atractivas. Suelen ser de plástico, caucho, espuma o piel. También llaman la atención las chanclas con pequeños detalles, como apliques metálicos y tiras de poliuretano o tela, éstas últimas resultan más cómodas para muchas mujeres porque suavizan el roce en el empeine. Ahora bien, hay que tener en cuenta que las chanclas no son el calzado ideal para caminar durante muchas horas ni sobre cualquier tipo de terreno. Su uso prolongado puede causar problemas en la pisada que se reflejan en el resto del cuerpo, ya que no tienen un buen agarre y son muy planas, y esto obliga a la musculatura del pie a trabajar en exceso. Así que, si quieres un calzado que puedas usar durante todo el verano y recorrer de arriba abajo la ciudad, es mejor que compres unas sandalias con tiras que sujeten el tobillo y que tengan un poco de tacón. Y si lo que quieres es caminar cómoda por la montaña sin que tus pies se asen dentro de unas botas, tendrás que mirar entre los modelos de sandalias deportivas.

¿Y dónde quedan las sandalias de vestir?
Ya ves que existen muchos tipos de sandalias para usar durante el día, pero, ¿y de noche? De noche puedes jugar un poco más con el look porque sabes que no tendrás que caminar demasiado, y es entonces cuando entran en el panorama las sandalias de tacón y las sandalias con plataforma. Las primeras siempre son un acierto, pero pueden resultar algo incómodas, mientras que las segundas van y vienen dentro de las últimas tendencias de la moda, pero te harán menos daño al caminar y lastimarán menos tus rodillas.