La seguridad de tu bebé es lo más importante 

Durante los primeros años de tu bebé tendrás que contar con muchos artículos de paseo para cubrir sus distintas necesidades según pasa el tiempo. Entre estos artículos, el indispensable es el carrito o silla para bebé, que debe mantenerse en perfectas condiciones ya que la seguridad de tu bebé es primordial y un pequeño desperfecto puede poner en riesgo su bienestar. La vida útil de los carritos para bebé es, generalmente, lo suficientemente larga como para cumplir con su ciclo de uso, es decir, hasta que tu bebé ya no lo necesite más. Sin embargo, con el tiempo las cosas se van deteriorando y se desgastan algunas de las partes que componen el carrito o la silla, incluso antes del tiempo previsto. En estos casos tienes la opción de comprar un producto nuevo para reemplazar el que se ha dañado, que es una excelente solución si lo piensas usar más allá de su ciclo natural, por ejemplo, con otro bebé. Sin embargo, si solo tienes pensado tener un bebé y no tienes a nadie en la familia que vaya a usar el carrito después de ti, tal vez deberías pensar en comprar recambios para carritos de bebé y extender así la vida útil del mismo. 

Qué partes hay que reemplazar en un carrito de bebé  

En los carritos para bebé, las partes que más se desgastan y que pueden darte problemas son las ruedas, que dependiendo de cuánto uso le des al carrito, tendrás que cambiar con más o menos frecuencia. Es posible que no tengas que cambiar todas las ruedas a la vez, así que revisa cuál está fallando y reemplázala. Eso sí, asegúrate de que el carrito no quede desequilibrado al instalar la nueva. Otro elemento que se daña con frecuencia es el cinturón de seguridad que sujeta a tu bebé en el asiento del carrito o en la silla. En este caso, deberás reemplazar la hebilla que es lo que generalmente se daña.En cuanto a las empuñaduras del carrito para bebé o los manillares de la silla, éstos se encuentran recubiertos, por lo general, con espuma de poliuretano que evita que se resbale de las manos. Esta goma está en contacto constante con el sudor y grasa de nuestras manos, y si no son de muy buena calidad, pueden desgastarse muy rápidamente. Los accesorios, así como otros artículos para carritos, generalmente duran más de lo que se utiliza el carrito por lo que seguramente no necesitarás preocuparte por cambiarlos.