Probadores de presión de combustible de taller

Cuando nuestro coche nos causa alguna complicación, hay veces que no nos queda más remedio que acudir a un profesional, pero en otros casos, si eres un poco habilidoso, puedes solucionar el problema o al menos averiguar exactamente qué ocurre por ti mismo. Podrás analizar los problemas de potencia gracias a los probadores de presión de combustible de taller como si fueras un verdadero profesional. El nombre por el que también se conoce el probador de presión de combustible de taller es compresímetro o compresómetro. 

¿Para qué sirve un compresímetro? 

Gracias a los probadores de presión de combustible podemos saber si un motor está sufriendo una pérdida de compresión, es decir, si alguno de sus cilindros está mal sellado. Es un problema importante, ya que una pérdida de compresión acarrea una pérdida de potencia más o menos severa y puede que sea necesario reconstruir el motor. También se utiliza para ayudar a determinar por dónde se produce la fuga de compresión inyectando aire a presión en el sistema a través del orificio de la bujía. 

¿Cómo funciona un probador de presión de combustible? 

El funcionamiento es muy sencillo. Retira el cable de la bobina de la tapa del “delco” o distribuidor, si procede, para que el motor pueda “encender” pero no arrancar. Se quita la bujía del primer cilindro, se coloca en su lugar el probador de presión de combustible y se enciende el motor. El manómetro del probador de presión de combustible arroja un resultado (conviene probar varias veces cada cilindro) que debemos comparar con las especificaciones de motor del fabricante. Así podremos saber si tenemos la presión correcta en nuestro motor o si está por debajo de lo normal. 

¿Qué incluye un probador de presión de combustible? 

Las piezas de los probadores de presión de combustible de taller (suelen presentarse en un maletín) son pocas, pero imprescindibles:  

  • Manómetro: aunque los hay de varias capacidades, los profesionales, más versátiles, llegan a 300 PSI o 21 kg/cm2 (21 bares). Debe contar con una válvula de alivio de presión.
  • Juego de adaptadores: fundamental para poder usar tu probador con diversos vehículos; M12 y M14 son los imprescindibles, pero cuantos más, mejor.
  • Conectores rápidos: sencillos tubos con punta de goma para hacer la medición. Son útiles si te falta el adaptador indicado o para una medición aproximada.
  • Tubo de goma: de unos 3040 cm, sirve para acceder con facilidad a los cilindros en cualquier tipo de vehículo.
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