Portátiles y netbooks
La reducción de peso y tamaño de los diferentes dispositivos electrónicos, así como la mayor eficiencia de las baterías, y la ampliación de la conectividad móvil (a través de redes de telefonía móvil de alta velocidad o del wifi) han generalizado el uso de los aparatos electrónicos en cualquier lugar y momento.
El teléfono móvil destaca por su versatilidad, pero si se requiere de mayor potencia de procesado, pantallas más grandes, o un teclado especializado, los ordenadores portátiles y los netbooks pueden resultar más útiles.

Pero, ¿cuál es la diferencia entre un ordenador portátil y un netbook?
Los netbooks ocupan el escalón inmediatamente inferior a los ordenadores portátiles. Aunque por su aspecto e, incluso, por sus características generales pueden ser similares, los netbooks ofrecen unas especificaciones más limitadas, un rendimiento, por tanto, inferior, y todo ello en un cuerpo más ligero y reducido. La mayor potencia de los ordenadores portátiles puede ser esencial en entornos de mayor exigencia, pero a cambio, generalmente, de mayor precio, tamaño y peso.

¿Cómo me decido por uno u otro?
Si solo vas a usar programas poco exigentes, como un navegador de Internet, procesadores de texto, hojas de cálculo, correo electrónico, etc. y, además, la portabilidad es para ti esencial, no hay duda, lo tuyo es un netbook. Su tamaño de pantalla oscila entre las 7” y las 11”, y el peso entre 0.9kg y 1,2kg.
Si es nuevo, el precio se mueve en la horquilla de los 100 a 300€, pero puedes encontrar netbooks de segunda mano mucho más baratos y en muy buen estado.Ahora bien, si no solo te limitas a navegar por internet, sino que, también, necesitas crear presentaciones, editar imágenes y vídeos o usar programas que consumen muchos recursos, tendrás que decantarte por un ordenador de sobremesa o, en pro de la movilidad, un ordenador portátil.
Puedes encontrar opciones interesantes a partir de los 350€, pero el precio puede superar los 3000€ dependiendo de las características físicas (materiales, diseño, tamaño) o técnicas (potencia de procesador, resolución de pantalla, memoria, etc.).
La pantalla de un ordenador portátil se mueve entre las 13,5” y 17” y, aunque la reducción del peso en los últimos años ha sido apreciable, lo más normal es que superen los 2kg, Pero, si nuestro presupuesto es holgado, podemos optar por portátiles Slim, más finos y ligeros.
La variedad de complementos es también muy extensa. La casi imprescindible bolsa de transporte, la batería extra que nos permite el uso del dispositivo durante largos periodos sin cargar, una webcam para videoconferencias…
¿Ya lo tienes todo? ¡Pues lo único que queda es empezar a usarlo!