Lleva todo lo que quieras en tu bici 

Cuando la bicicleta es tu medio de transporte, eventualmente querrás llevar algunas cosas contigo. Podrías usar una cesta para bicicletas, pero éstas no son muy grandes y pueden desequilibrar un poco la bici si llevas mucho peso. La solución para poder pedalear cargado y sentirte seguro a la vez, es llevar un portaequipajes o portabultos. Éstos son los soportes perfectos para enganchar las alforjas grandes o para llevar objetos medianos, así que piensa en decidirte por un modelo resistente y de buena calidad. Existen muchos tipos de portabultos, entre los que podemos mencionar: delanteros (soportan hasta 15kg), tradicionales (hasta 40kg), para bicicletas de doble suspensión (hasta 20kg), para bicicletas con freno de disco (hasta 20kg) y portabultos de tija (hasta 5-10kg). Además, el coste no será un problema. Los precios son variados y oscilan entre 5 y 40€ dependiendo del tipo de portabultos que compres y el tamaño del mismo.  

Cómo elegir un portaequipaje para tu bicicleta 

Lo primero a tener en cuenta es el tipo de freno y suspensión de tu bicicleta. Si tienes freno de disco, deberás comprar un portaequipaje diseñado para este tipo de bicis, porque la pinza de freno obstaculiza la instalación. En cuanto a la suspensión, si tu suspensión es trasera, debes poner un portabultos de tija teniendo en cuenta que éstos soportan menos carga y dependen de la resistencia de la tija del sillín. El siguiente aspecto a considerar es el diámetro de tu rueda, algunos portaequipajes son ajustables a varios diámetros, pero otros son rígidos, por lo que tendrás que revisar las medidas de tu bici antes de comprar uno. Luego, comprueba si tu bicicleta tiene puntos de anclaje al cuadro para atornillar el portaequipaje. Si no los tiene, no te preocupes, existen muchas opciones y soluciones. Por ejemplo, puedes comprar un portabultos que cuente con un eje pasante y abrazaderas, esta opción es muy común para bicicletas de carbono. En cuanto al material, se pueden encontrar portabultos de acero, aluminio o titanio. Los de acero son más resistentes que los otros dos, pero también son más pesados.
Si recorres distancias largas o tus alforjas van muy cargadas, no olvides agregar un portabidones a tu bicicleta o llevar contigo una mochila de hidratación. Y si vas en bici de noche, recuerda comprar algunas luces o reflectantes adicionales para poner en la parte donde se encuentra el portaequipaje, y un timbre o bocina para advertir a los conductores y peatones de tu presencia en la vía.