Tu bicicleta, siempre contigo 

Ya sea porque deseamos llevarnos nuestra bicicleta con nosotros durante las vacaciones o porque nos hayamos apuntado a una marcha o carrera lejos de nuestro lugar de residencia, es probable que en algún momento nos veamos en la tesitura de tener que transportarla, junto con sus accesorios, en nuestro coche y no sepamos muy bien cómo hacerlo de forma segura.
La normativa vigente prohíbe llevarlas en el interior del coche sin los anclajes y fijaciones necesarias, de modo que vamos a estudiar las alternativas y los diferentes tipos de portabicicletas de los que disponemos para transportar nuestra bici con la máxima tranquilidad y sin riesgos innecesarios.

Un modelo para cada necesidad
Dependiendo de las características de nuestro vehículo, la cantidad de veces que vayamos a llevarnos la bicicleta con nosotros y las distancias que tengamos que recorrer con ella en el coche, nos convendrá elegir un portabicicletas u otro. Los clásicos de techo (disponibles desde 20€) son ideales si solemos utilizar la bicicleta todos los fines de semana, ya que podemos dejarlos montados sin problema al no dificultar en absoluto el uso del vehículo. Una vez que le cojamos el truco a su montaje sobre la baca (puede ser un poco complicado al principio) resulta un accesorio de lo más práctico y cómodo, aunque tiene como principal desventaja ofrecer una gran resistencia aerodinámica al avance del automóvil, incrementando así el gasto de combustible. Los portabicicletas de portón trasero (a partir de 25€) son una buena elección si lo que solemos hacer son desplazamientos largos. Su montaje suele ser sencillo y la carga y descarga de la bicicleta también resultan muy fáciles, pero en el apartado negativo hay que señalar que anulan casi por completo la visibilidad a través de la luna trasera y que dificultan considerablemente el acceso al maletero. También tenemos que tener en cuenta que, para llevar este tipo de portabicicletas, es obligatorio el uso de una placa de señalización V20 y de luces y placas de matrícula adicionales en el caso de que las del vehículo queden ocultas por las bicicletas. Por último tenemos los portabicicletas de bola para remolque, especialmente indicados si necesitamos transportar varias bicis. Estos polivalentes modelos nos permiten cargar sin problemas nuestras bicicletas sea cual sea su cuadro, dejan abrir el portón trasero sin necesidad de descargarlas y ofrecen una gran seguridad gracias a su completa señalización y a su sistema antirrobo. Como principales inconvenientes cabría mencionar su precio (que oscila entre los 30€ de los modelos más sencillos y los 500€ de las plataformas más robustas), el incremento de las dimensiones del coche y la necesidad de tener instalado previamente el enganche de bola.