Enriquece tu colección de plumas estilográficas

En el mundo de internet y lo digital, la escritura y caligrafía personal mediante plumas estilográficas vive una segunda juventud. La pluma estilográfica es uno de esos elementos distinguidos, como un reloj, que con el tiempo se ha convertido en un elemento de escritorio de coleccionista, en especial aquellas plumas antiguas, únicas o de edición limitada.


Para coleccionistas avezados y para los que acaban de empezar

Cuando uno se enfrenta a la pulsión de comprar más plumas de las que verdaderamente necesita para su uso diario y habitual, aparece el fenómeno del coleccionismo. Toda colección debe crearse y organizarse bajo un determinado criterio, cualquiera que éste sea, y este hecho distintivo será lo que defina el valor de la colección.

Tanto si se empieza una colección como si se busca completarla, definir ese criterio es esencial para encontrar nuevos elementos a incorporar en la colección. En el caso de las plumas estilográficas de coleccionista, hay multitud de criterios. Uno de ellos es la marca. Hay coleccionistas que se limitan a una, ya sea Montblanc, Cross, Parker y Sheaffer, entre muchas otras. Algunos coleccionistas optan por mezclar marcas y buscan, dentro de cada una de ellas, modelos únicos o exclusivos, series limitadas, o antigüedades.


El material de las plumas es otro elemento de criterio diferenciador. Existen plumas estilográficas que pueden contener elementos de metales nobles, como el oro o la plata, o incluso alguna incrustación de piedras preciosas o marfil. En ese sentido, es un buen consejo asegurarse de las condiciones de la pluma, o de las certificaciones de que dispone para garantizar su calidad y autenticidad. En un mercado tan grande, las opciones se multiplican y la presencia de muchas marcas nuevas aseguran infinidad de variaciones.

Plumas al alcance de todos los bolsillos

Además de ocupar el bolsillo de la americana, para los que las usen a menudo para firmar o escribir, hay plumas estilográficas adecuadas para todos los bolsillos desde el punto de vista del precio. Se pueden encontrar plumas a partir de 30€ y hasta 250€, pero también las hay más caras, como es el caso de muchos artículos de coleccionista, por más de 500€. Las rarezas más exclusivas o las plumas únicas, ediciones limitadas y numeradas o que pertenecieron a alguien importante se pueden comprar por miles y miles de euros. Entre coleccionistas, hay un dicho frecuente, que la mejor pluma estilográfica es la que le falta a la colección, aquella que le quita el sueño al coleccionista: la que no tiene.