PCs de sobremesa y todo en uno: versatilidad y diseño para todos los gustos
Hasta hace pocos años, la principal duda a la hora de adquirir un nuevo equipo informático para nuestro hogar o nuestro negocio se reducía básicamente a elegir entre la robustez y la potencia de los ordenadores de sobremesa clásicos o la comodidad y la movilidad casi ilimitada de un portátil. De un tiempo a esta parte, el abanico de opciones se ha ampliado con la llegada de los ordenadores All-In-One o Todo en Uno, versátiles equipos de atractivo y reducido diseño que incorporan toda la CPU dentro de la pantalla. 

¿Por cuál me decido?
Son muchos los factores que debemos sopesar cuando nos enfrentamos a la tarea de elegir nuestro próximo ordenador, y no sólo en lo que se refiere a aspectos técnicos como la velocidad y potencia del procesador, la capacidad del disco duro o el rendimiento de la tarjeta gráfica. El espacio del que dispongamos, por ejemplo, puede ser un elemento decisivo a la hora de decantarnos por un equipo u otro, y ahí los ordenadores Todo en Uno ganan por goleada. Su reducido tamaño, unido a la ausencia de cables, puede ser motivo más que suficiente para que finalmente nos hagamos con un equipo de este tipo.
Si además somos unos enamorados del diseño y queremos presumir de ordenador, la elección estará casi hecha.
En el apartado de las desventajas, tendremos que tener en cuenta que, frente a los ordenadores de sobremesa Apple, o con procesadores Intel o AMD, los Todo en Uno disponen de bastante menos espacio para albergar sus componentes, de manera que éstos suelen ser menos potentes que los de sus "hermanos mayores". Cabe señalar además que dichos componentes no son actualizables ni reemplazables, lo cual puede traducirse en una menor vida útil de estos equipos. 

¿Y el precio?
El apartado económico es sin duda el apartado en el que los ordenadores de sobremesa ganan la partida, ya que actualmente se pueden encontrar equipos realmente potentes desde apenas 200€, mientras que en el caso de los Todo en Uno el desembolso puede suponer fácilmente el doble de lo que nos gastaríamos en una torre con prestaciones semejantes.
Adquirir un equipo reacondicionado o de segunda mano se convierte en este caso en una muy buena opción para no tener que renunciar a la comodidad y el diseño de ese Todo en Uno del que nos hemos encaprichado y que tan bien encaja en nuestro diminuto despacho.