Los sellos postales: una afición con millones de seguidores en todo el mundo

Alrededor de 50 millones de personas en todo el mundo se dedican a coleccionar y clasificar sellos postales y otros documentos relacionados con el correo. La disciplina se llama filatelia y es la rama del coleccionismo más extendida en el planeta. El término filatelia fue publicado por primera vez en el año 1864 en un periódico francés y pronto se extendió internacionalmente.
La emisión de sellos, sin embargo, es muy anterior a la invención del término y se remonta a muchos siglos atrás. En China, por ejemplo, existía un importante servicio de correos ya en los siglos XI y XII a.C.


Los sellos postales, con sus diferentes diseños, usos, colores y valores, representan siempre una parte de la historia del país que los emite y desde ese punto de vista resultan de gran interés. También las culturas nacionales encuentran allí su lugar, mediante las figuras de personajes ilustres, monumentos, pinturas, flora, fauna, historia postal, etc.


Cuando el valor está en la rareza

Cada sello postal va adquiriendo, con el paso del tiempo, un valor económico que se puede consultar en catálogos donde se clasifican exhaustivamente las diferentes emisiones de cada país, ordenadas cronológicamente. Estos tienen un precio entre 20 y 100€.


Aunque una colección con muchos ejemplares de sellos postales puede parecer lo mejor para cualquier filatelista, lo cierto es que el mayor valor está dado por la rareza del ejemplar. La escasez puede ser un aspecto que sume un valor añadido a un sello, pero también los ejemplares con errores de impresión son muy codiciados y llegan a adquirir un valor comercial alto, ya que son difíciles de conseguir. Existen sellos raros de valores realmente altos, de 5000€ y más.


Cómo empezar una colección

La cantidad de sellos que se han emitido en el mundo ya resulta inabarcable y pensar en una colección filatélica que los abarque todos sólo puede conducir a la frustración. Para comenzar una colección, lo más indicado es segmentar. La manera más tradicional es partir por un país en particular o incluso por un período determinado. También se puede elegir un eje temático, como pueden ser los sellos de animales, paisajes o personas ilustres, o quizá una idea englobadora como la Navidad, mundiales de fútbol, Naciones Unidas, etc.


Para clasificar los sellos postales, necesitarás un álbum donde agrupar y clasificar tu colección. Se utilizan charnelas para pegar los sellos a los álbumes sin dañarlos y se complementa con lupas, pinzas, lámparas ultravioletas para reconocer tipos de papel, y hasta odontómetros, una herramienta que mide el dentado de los sellos, es decir, los rebordes blancos que suelen tener sus marcos.
 

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