Las muñecas antiguas: cuando el coleccionismo se convierte en pasión
Las muñecas, esas figuritas que recrean de manera más o menos realista la figura humana, han estado tradicionalmente vinculadas a la infancia, aunque no siempre fue así. En un principio, estas réplicas de persona en miniatura poseían significados religiosos o rituales, pero su innegable virtud como compañía y catalizador para la inquieta personalidad de los niños, acabó convirtiéndolas en amigas de los pequeños de la casa.
No obstante, y sobre todo en los últimos años, las muñecas han regresado al mundo adulto, esta vez en forma de codiciados objetos de coleccionismo. Así, podemos encontrar a buscadores de muñecas de todo tipo: de celuloide, cartón piedra, yeso o de modernos plástico y goma. De época, retrofuturistas, románticas o vanguardistas. Bebés, damas, niños y niñas. Las muñecas antiguas están aquí para quedarse.

Más que fascinación
Estas frágiles muñecas, como la primera famosísima Mariquita Pérez de celuloide, han despertado la fascinación de coleccionistas de todo el mundo, pudiendo encontrarse ejemplares en perfecto estado por un precio que puede oscilar entre los 60 y los 600€. Los amantes de estas encantadoras figuritas suelen exhibirlas con orgullo, y no es para menos: a menudo las consiguieron tras una ardua investigación.
De hecho, coleccionistas de este tipo han referido la extrema vinculación emocional que acaban desarrollando hacia sus muñecas. No es para menos, ya que, aparte de su belleza estética, los cuidados y dedicación que necesitan precisan a la larga de una auténtica y fuerte implicación.

Centenarias o testigos de tu infancia
Imposible no acordarse de la impagable muñeca Nancy con la que jugabas de pequeña… Hoy en día es ya objeto de coleccionismo, llegando algunos modelos a ser extremadamente codiciados. Pero no te preocupes, seguro que encuentras la que necesitas para completar o, quién sabe, iniciar tu colección. Eso sí, no se te olvide dotarla de todos sus fantásticos complementos. Ropita, armarios, zapatitos… las muñecas no son sino la punta de lanza.
Y, yendo más allá, quién no ha mirado los estantes de nuestras abuelas donde exhibían aquellas increíbles muñecas de porcelana. Si quieres redimirte, también puedes encontrar miles de ellas, desde las maravillosas figuritas decimonónicas hasta réplicas más modernas de las que fueron descatalogadas o, simplemente, desaparecieron.Una afición exclusiva
Eso sí, como toda colección que se precie, es necesario cuidar bien las figuras con el fin de, ahora que les hemos conseguido un nuevo hogar, hacer que su vida en éste sea lo más larga posible. Guardándolas en una vitrina de cristal lograremos no sólo protegerlas del polvo, la suciedad y los accidentes, sino mantenerlas bien a la vista.
 

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