Las muñecas nos han acompañado siempre durante nuestra infancia

Si hay algo que toda niña ha recibido en algún momento a lo largo de los años de su infancia, es una muñeca en la que siempre hemos proyectado a una amiga o compañera de juegos creando mil y una historias alrededor suya. La estética de las muñecas ha variado de manera significativa a lo largo de los años y podemos decir que son también un objeto que ha creado tendencias y que también sigue modas. Unas de las muñecas que ha roto más estereotipos y que cada vez son más conocidas y apreciadas son las muñecas Blythe ya que debido a su singular apariencia de fragilidad son consideradas únicas en el mercado.


Una muñeca y una evolución a lo largo del tiempo que va dando pistas sobre la sociedad

Estas muñecas aparecieron por primera vez en el año 1972, pero sus rasgos poco comunes en la época hacían que su cabeza de gran tamaño y sus particulares ojos no terminaran de cuajar entre las más pequeñas y no fueran realmente apreciados. Fue ya en el año 1990 cuando la propulsora de la vuelta a la comercialización de estas muñecas y sus accesorios, encontró una en una página web de ventas, lo cual le trajo recuerdos de su infancia. Así que se las mostró a su agente en Japón y el resto ya es historia.

Y es que en los últimos años ha habido un mayor interés por las muñecas con una imagen muy diferente a la que siempre han tenido las muñecas infantiles, con rasgos y medidas casi perfectas. Otras muñecas que siguen este estilo más alternativo y moderno son las muñecas Bratz o las terroríficas Monster High.
A pesar de esta nueva tendencia, se sigue teniendo especial cariño a las muñecas Mariquita Pérez que recuerdan nuestros mayores y que son piezas de coleccionismo hoy en día, o también las princesas Disney con las que han crecido niñas durante muchas generaciones fantaseando con castillos y príncipes azules.

La ilusión de una niña no tiene precio

Las niñas proyectan muchos sentimientos hacia las muñecas, a las cuales perciben como sus primeras y más fieles amigas. Las muñecas Blythe tienen un rango de precios entre 48 y 150€ dependiendo de la colección y acabados. En cualquier caso, el precio justifica el trabajo artesanal que puede apreciarse en la fabricación de cada una de ellas.