Mantas eléctricas y calor. El descanso cálido

Una manta eléctrica es un accesorio textil que lleva integrado un aparato calefactor eléctrico para producir calor. Se puede utilizar para precalentar la cama antes de dormir o para conseguir una temperatura cálida mientras descansamos. Además, llevan generalmente un termostato para ajustar la cantidad de calor que se produce. Si la manta eléctrica es muy grande puede tener controles separados para cada lado de la cama. Las mantas eléctricas proporcionan un calor seco por lo que también se utilizan para aliviar dolores reumáticos. Calentar la cama con una manta eléctrica antes de dormir evita la humedad y combinada con un nórdico y sábanas térmicas el calor se mantiene toda la noche.

¿Qué tipo de mantas eléctricas y calor existen?

Existen diversos tipos de mantas eléctricas para ajustarse a distintas necesidades de calor.

  • Almohadillas eléctricas: son de tamaño pequeño y se utilizan para aliviar el dolor de espalda o cervicales. Pueden alcanzar los 100 w de potencia.
  • Calientacamas: son las mantas eléctricas de gran tamaño que se ponen debajo o por encima de la sábana bajera y se utilizan para mantener el calor en los fríos días de invierno. Su potencia oscila entre 50 y 180 W.
  • Calientapiés: están pensados para mantener los pies calientes, y puedes situarlos bajo tu mesa de trabajo o junto al sofá. Su potencia se mantiene entre los 40 y 100 W.

¿Cómo funcionan las mantas eléctricas?

Todos los tipos de mantas eléctricas tienen la misma base de funcionamiento, aunque pueden variar algunos de sus elementos. Son productos textiles que pueden componerse de dos o tres capas siendo la primera capa un tejido de abrigo, la segunda capa un material plástico flexible para proteger la resistencia, y por último, la resistencia en sí, que reacciona al paso de la electricidad produciendo calor. La resistencia tiene forma de zigzag y cuenta con una protección aislante plástica para evitar deterioros. Además, las mantas eléctricas incluyen un termostato para regular la temperatura y el funcionamiento e incluye funciones de apagado y control de calor. Suele estar en el mismo cable que enchufamos a la toma de corriente y algunos modelos incluyen también un temporizador. Al ser la manta un aparato eléctrico, no es recomendable que permanezca encendida toda la noche y por ello algunos modelos incorporan un sistema de apagado automático que actúa tras un tiempo establecido. Por último, también cuentan con un sistema para evitar cualquier sobrecalentamiento.

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