Crecer feliz

“Aprender jugando”. Es una buena premisa, ¿no crees? Siempre lo hemos sabido: algo que se aprende como un juego, de manera relajada y risueña, es algo que permanece para siempre. Con nuestro bebé es igual. Para ellos, que aún consideran todo como un juego, el aprendizaje es mucho más sencillo si se realiza con cosas que les permitan soñar y divertirse y, así, crecer más sanos y felices. Por ello es tan importante saber seleccionar los juguetes y juegos para bebés.


De entre todos los productos para bebés, los juguetes, pese a su vital importancia en el desarrollo de nuestro hijo o hija, juegan un papel secundario frente a otros, como los accesorios para baño para bebés o la ropa de cuna, que monopolizan nuestras preocupaciones en un primer momento. Pero, una vez pasado el instante de pánico y abrumadora responsabilidad que implica la llegada de un nuevo y desvalido miembro a nuestro hogar, es el momento de pensar en su desarrollo. Será entonces cuando empecemos a planear nuestra estrategia educativa, que pasa, por supuesto, por los libros de bebé (nunca es pronto para comenzar a leerle cuentos a los peques), pero, sobre todo, por los juguetes.


Familiares y amigos se volcarán entonces en llenarnos la casa con ellos: los juguetes son producto estrella junto con la ropa, calzado y complementos para bebés. ¿Por qué? Es un recurso sencillo, económico (desde unos pocos euros alguien puede tener un detallito cono vosotros) y resultón. Sin embargo, ¿son esos juguetes adecuados? ¿Tanta cantidad es necesaria? La selección de los juguetes de nuestro bebé debería ser algo muy meditado, ya que de ello dependerá en gran parte su capacidad para relacionarse, hablar, moverse… en definitiva, su formación como personita.


Los mejores compañeros de juegos

Si nuestro bebé ya tiene suficientes juguetes, es mejor no saturarlo con artefactos que no va a tener tiempo para explorar y disfrutar, con lo que sería recomendable que pidiésemos a las personas que desean regalarnos algo que optaran por otros artículos para bebé, como por ejemplo, productos para la seguridad del bebé. De esto sí que nunca va a haber suficiente, ¿verdad?
De todas formas, recuerda siempre que la participación de padres y madres en el juego es aún más importante que la selección de juguetes. Al fin y al cabo, cualquier cosa puede servir para jugar, una caja puede ser un coche o una hoja de papel un avión. Pero nada puede sustituirte a su lado para enseñarle cómo transformar el mundo con su imaginación.