Hervidores de cocina. Agua en ebullición

En esos momentos en los que tienes prisa y necesitas hervir agua con rapidez, te alegrará tener en casa un hervidor de cocina. Este práctico electrodoméstico está diseñado para ahorrarte tiempo y hacer más sencillas tareas monótonas como preparar el café y el té a diario. No sólo se utilizan para el momento del desayuno o la merienda, los hervidores de cocina también te ayudarán a preparar otro tipo de platos como sopa o pasta de forma más rápida. Su capacidad suele ir desde el medio litro hasta los 1,7 litros y los puedes encontrar en diseños muy variados, para que encajen con el estilo de tu cocina.

¿De qué partes constan los hervidores de cocina?

  • Recipiente: es el espacio donde se vierte el agua que queremos hervir, lleva un asa a modo de jarra y existen modelos que son extraíbles para mayor comodidad a la hora de servir el café o el té.
  • Resistencia eléctrica: es la pieza que produce el calor para que el agua llegue hasta el punto de ebullición, puede ser sencilla o doble.
  • Botón de encendido: para que el hervidor de cocina se ponga en funcionamiento.
  • Sistema de apagado automático: cuando el hervidor de cocina alcanza el punto de ebullición se apaga de manera automática para evitar que el agua se derrame.
  • Indicador del nivel de agua: te ayuda a hervir la cantidad de agua que necesites.

¿Qué modelos de hervidores de cocina podemos encontrar?

El hervidor de cocina es un electrodoméstico que se coloca sobre la encimera y se enchufa a la corriente eléctrica. Si lo usas de forma continua puedes dejarlo sobre ella como un elemento decorativo. Existen dos tipos:

  • Hervidor con cable: en este modelo el hervidor de cocina se enchufa directamente a la corriente eléctrica y lleva el cable y la resistencia integrados.
  • Hervidor sin cable: en este caso el hervidor se dispone sobre una base que es la que se enchufa a la corriente.
  • Hervidor con batería: suele utilizarse en viajes o de acampada.

¿Qué materiales utilizan los hervidores de cocina?

  • Hervidores de metal: pueden encontrarse en acero inoxidable, aluminio o cromo. Tienen una gran resistencia y longevidad.
  • Hervidores de plástico: son ligeros y económicos. Es recomendable limpiarlos después de cada utilización.
  • Hervidores de cristal: son muy elegantes y te permiten ver el líquido del interior; como el cristal se calienta suelen llevar un asa de metal para cogerlos. Existen modelos que llevan luz LED para iluminar el interior.
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