Hazlo con tus propias manos
No creemos que a estas alturas tengamos que desvelarte las ventajas y virtudes del bricolaje. Ya sabrás que además de permitirnos ahorrar unos eurillos haciendo nosotros mismos algo que de otra forma tendríamos que encargarle a un profesional, también es una actividad estimulante y relajante, que nos ayuda a desconectar de nuestras preocupaciones y nos produce enormes satisfacciones cada vez que finalizamos con éxito un proyecto o reparación.
Si llevas tiempo ejerciendo de "manitas", seguramente cuentes ya con un buen repertorio de herramientas manuales de alguna marca de confianza como la alemana BGS, pero si estás dando tus primeros pasos en este terreno, quizás andes algo perdido a la hora de decidir cuáles van a formar parte de tu maletín básico. No te preocupes: aquí vamos a darte las claves para que no te falte nada.

La caja de herramientas más completa
El primer consejo es sencillo pero vital: antes de acometer cualquier trabajo, escoge la herramienta adecuada y comprueba siempre que esté en buen estado. Si presenta cualquier deficiencia, repárala o sustitúyela inmediatamente, pero nunca te pongas a trabajar con ella. En este sentido, merece la pena realizar un mínimo esfuerzo económico y hacernos con herramientas de calidad como las que BGS fabrica desde hace más de 35 años: a la larga, una herramienta duradera y fiable es mejor inversión que una barata que nos dure dos días.
Centrándonos ya en las herramientas que vamos a necesitar, las primeras serían las de golpe. Estas incluirían desde las más minúsculas, empleadas en trabajos de relojería, hasta las más grandes, utilizadas para derribar paredes. A medio camino tendríamos el imprescindible martillo, utilísimo tanto para golpear como para enderezar, estirar o remachar.Entre las herramientas de corte estarían las tijeras y cuchillos, las limas y sierras. Dependiendo de lo que vayamos a hacer, necesitaremos unas u otras, aunque seguramente las más versátiles e imprescindibles sean los alicates y las tenazas.
Las herramientas de torsión, que utilizaremos para encajar y enroscar tornillos y tuercas, tampoco pueden faltar entre nuestros útiles de trabajo. Como mínimo, contaremos con uno o varios destornilladores (planos y de estrella) y con una llave inglesa o un juego de llaves fijas. Finalmente, también nos vendrán bien algunas herramientas de trazo y medición, como una cinta métrica o un nivel para medir la verticalidad y la horizontalidad de los elementos. ¡Se acabaron los cuadros torcidos!
Por supuesto, de nada nos servirá todo esto si almacenamos nuestras cosas desordenadamente, de modo que nuestra última recomendación sería que te hicieses con una buena caja de herramientas donde guardarlas de forma limpia, organizada y segura. Una vez que lo tengas todo... ¡Manos a la obra!
 

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