Piedras preciosas: un valor en continuo crecimiento

Mucha gente quizás ni siquiera se lo plantea, pero el fascinante mundo de las piedras preciosas esconde una posibilidad de inversión a largo plazo segura y rentable como pocas, ya que existen muchos factores que favorecen el aumento de su valor con el paso de los años y prácticamente ninguno que pudiera provocar su desplome. Si eres nuevo en este terreno, es lógico que no sepas muy bien qué tipo de gema pueden ser una buena inversión, así que vamos a orientarte un poco sobre las cuestiones que deberías conocer antes de comprar nada.


En busca de la gema ideal

¿Ágata o turmalina? ¿Rubíes o diamantes? Probablemente, lo primero que te preguntes es si hay una piedra preciosa idónea para invertir, y la respuesta es "No", pues depende del mercado que cada una tenga en cada momento. Las gemas con gran mercado, como el diamante, verán cómo su valor crece de forma constante pero moderada, mientras que otras como la tanzanita, cuya extracción va en disminución, tiene una previsión de crecimiento mayor debido a esa exclusividad. La alejandrita y la granate savorita son otros dos buenos ejemplos de piedras preciosas cuyo valor no ha hecho sino crecer a muy buen ritmo desde su introducción en el mercado.


También hay gemas que aparecen en una gran variedad de colores y tipos, como ocurre con la turmalina, pero no todos ellos se cotizan bien. La turmalina, generalmente, se clasifica por su color, y entre los colores más apreciados en el mundo de la joyería se encuentran: rubelita, indicolita, cromo, canary y paraíba, este último tiene especial valor por tratarse de un tipo de turmalina que solo se extrae en una región de Brasil y puede llegar a tener un color verde neón muy particular. 


Compra, colecciona y luce


Otra pregunta que se suelen hacer quienes se interesan por este tipo de inversión es si deberían guardar las gemas en una caja fuerte o si pueden lucirlas. No tengas miedo en ese sentido: una de las muchas ventajas de la compra de gemas es que, mientras tu inversión se revaloriza, tú disfrutarás de una maravillosa colección de piedras preciosas que podrás utilizar en un colgante, unos pendientes o un anillo.


Siempre con certificado

Dos últimas recomendaciones antes de que te aventures en la compra de piedras preciosas: conoce su lugar de origen y compra únicamente gemas con el correspondiente certificado de autenticidad expedido por instancias como la CIBJO o la GIA. Al mover tanto dinero, este es un campo abonado para las falsificaciones, de modo que toda precaución será poca a la hora de asegurarnos de lo que estamos comprando y de su verdadero valor.