Las fundas para muebles de jardín: imprescindibles para su correcta conservación

Uno de los problemas a los que se enfrenta nuestro mobiliario de exterior es el deterioro constante que sufre por agentes naturales como el agua de la lluvia, el sol, el viento y la acumulación de polvo y suciedad. Una manera eficaz y económica de protegerlo y cuidarlo es mediante la utilización de fundas para muebles de jardín que brindan una película protectora e impermeable en los muebles y nos ayudarán a tenerlos intactos durante más tiempo. 


Los muebles de exterior requieren un cuidado extra

Disponer de un espacio exterior en nuestra vivienda es a veces un lujo que no todos podemos tener. Es por ello que se suele acondicionar como una estancia más del hogar donde podamos relajarnos.
Es fundamental mantener su buen estado y conservación y para ello podemos adquirir fundas especiales fabricadas para ofrecer una máxima protección frente al sol, la humedad y la lluvia. Además, las podemos encontrar en diferentes materiales y calidades según nuestros gustos y necesidades.

Una de las opciones disponibles son las fundas de PVC, que son unas de las más resistentes que podemos encontrar a la venta. Este material es conocido por su calidad y por ser altamente impermeable. Las fundas de poliéster también representan una opción para la protección de nuestros muebles de terraza y jardín, que, además, son transpirables y muy ligeras.

Otra de las opciones disponibles en cuanto a material son las fundas de polietileno, que al tratarse de un material con una composición sintética garantiza su durabilidad además de la impermeabilidad y protección al mobiliario.


En cuanto a los colores, las fundas de color gris son junto con las de color negro las más demandadas, ya que los colores oscuros proporcionan una protección total frente a los rayos del sol, evitando así que puedan dañarse los muebles.


Equipar nuestro jardín con estilo al alcance de todos los bolsillos

Hay muchas opciones en el mercado en cuanto a fundas para muebles de jardín. Las diferencias en el precio vienen determinadas por su tamaño y sobre todo por el material con el que están fabricadas. Una de las opciones más económicas que podemos encontrar son las fundas de lona que podemos adquirir fácilmente por unos 9€. Si buscamos la máxima calidad entonces tenemos a nuestra disposición las fundas de poliéster que, dependiendo de su tamaño, puede tener un precio de salida de unos 22€.