El nacimiento de los frigoríficos y congeladores


Los frigoríficos y congeladores son de los electrodomésticos más antiguos que hay. En el pasado se realizaban armarios de madera en los cuales se dejaban un compartimiento superior que era llenado de nieve para mantener frescos los alimentos que se depositaban en la parte baja. De allí viene el nombre que se utiliza en algunas poblaciones de Hispanoamérica “nevera”. Más adelante, cuando comenzó la fabricación industrial de hielo, se utilizaba el hielo en vez de la nieve, pero para ese entonces ya se confeccionaban los moldes en metal y poseían un mejor aislamiento térmico. Aunque estas ideas provienen del siglo XVIII, no es hasta 1927 que se producen los primeros frigoríficos domésticos de General Electric. 

Cómo elegir un buen frigorífico o congelador sin helarte en el proceso

En primer lugar debes tener en cuenta las medidas del lugar en el que vayas a colocarle y de este modo tener una referencia del modelo, no vayas a comprar uno que luego no te entre. Mide bien los espacios y recuerda que tienes que dejar algunos centímetros para la ventilación. En segundo lugar debes observar el nivel de consumo eléctrico del frigorífico. Como estos equipos permanecen encendidos las 24 horas del día, es uno de los electrodomésticos que más energía consumen en tu hogar. Por ello sus fabricantes le otorgan clasificaciones a los frigoríficos para guiarte: A; A+; A++; A+++, siendo la última la más eficiente en consumo. También debes fijarte en la capacidad de los mismos y esta se mide en litros. Por ejemplo, un Combi pequeño está entre 80/220 de frigorífico/congelador y un Combi grande es de 95/250. Por último, fíjate en las marcas. Preferiblemente elige marcas reconocidas por si necesitas adquirir algún recambio más adelante: LG, Electrolux, General Electric, Bosch, Whirlpool, Siemens, son algunos de ellas. 

¿Dónde puedo adquirir frigoríficos o congeladores baratos?


Los precios de los frigoríficos y congeladores varían según la marca, capacidad, clasificación de energía, tamaño, etcétera. Estos pueden ser encontrados en ventas de electrodomésticos o  a través de páginas webs que se encargan de mandar el equipo a tu casa. También es posible adquirir los frigoríficos baratos de segunda mano y neveras pequeñas baratas. Solo debes hacer las medidas, los ajustes y decantarte por el modelo que te guste más.
Un frigorífico convencional, nuevo, de una marca reconocida y gran capacidad puede costarte entre 150 y 350€. Aunque, por supuesto, los puedes encontrar más económicos o más caros según tu presupuesto y necesidad.
 

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