Frenos para bicicletas: muchas opciones para garantizar la seguridad

Existen muchísimas variantes de bicicletas y también muchísimos sistemas de frenos que se adaptan a los diferentes usos de estos vehículos tan populares.
Los frenos de aro son los más comunes y se llaman así porque aplican la fuerza de frenado en el aro de la rueda. Son simples, económicos y ligeros y son los que utilizan las bicicletas tradicionales.


Caliper y cantilever: los nombres propios de los frenos para bicicleta

Existen diferentes tipos de frenos de aro. Los frenos caliper se fijan al cuadro de la bicicleta con un solo tornillo, generalmente sobre la rueda. Cada uno de sus brazos tiene una zapata y juntos rodean la cubierta para alcanzar la superficie de frenado del aro. Funcionan como una pinza y por eso también se los llaman frenos de cangrejo.


Los frenos cantilever tienen dos pivotes, uno a cada lado de la rueda, y cada uno tiene un brazo con una zapata que se acciona de manera separada.Se utilizaron mucho en el ciclismo de montaña, debido a su sencillez de funcionamiento y gran resistencia. Además estos frenos son fáciles de arreglar. Sus precios varían, según el material y la calidad, entre 40 y 200€.
Los frenos de bici de tiro directo son conocidos también como V-Brakes, el nombre con que la marca Shimano registró este sistema de frenado. Son el sistema más común de la actualidad, porque tienen buena potencia de frenada y su ajuste es rápido y sencillo, además de ser un sistema bastante económico. Sus precios varían entre 15 y 40€.


Nuevas variantes con viejos sistemas 

Los frenos U-Brakes combinan características de los caliper y de los cantilever. Cada brazo cuenta con un pivote a cada lado de la rueda, igual que los cantilever, pero funcionan como una pinza con un mecanismo de tiro central, como los caliper. Fueron muy populares en bicicletas de montaña en los años 80 y los modelos de freestyle los pusieron nuevamente de moda. Los frenos de disco también se hicieron muy populares en bicicletas de montaña, debido a que mantienen su funcionamiento aún llenándose de barro o mojándose con agua. Tampoco les afectan las imperfecciones de los aros. Se trata de un rotor fijado con tornillos, que tiene un freno caliper con dos pastillas que al accionarse presionan ambas caras del rotor.
Existen frenos de disco con accionamiento mecánico o hidráulico y cuestan entre 50 y 100€.