Cuida y protege tu guitarra o bajo

Si eres músico y tocas la guitarra o el bajo, no hará falta que te digamos lo importante que resulta elegir un estuche adecuado para guardar y transportar tu preciado instrumento. Después de lo que nos ha costado comprar y tener siempre a punto nuestro bajo o guitarra, no vamos a permitir que cualquier golpe, arañazo o cambio brusco de temperatura lo dañe, ¿verdad?

Estuches ligeros, cómodos y resistentes

Llegado el momento de hacerte con tu funda o estuche, comprobarás que son muchos y muy variados los modelos de este accesorio para guitarra y bajo que están disponibles en el mercado. En primer lugar tendríamos las fundas flexibles sin acolchado alguno, muy poco recomendables porque de lo único que van a proteger a tu guitarra va a ser del polvo. Sí resultan muy útiles, en cambio, las fundas flexibles acolchadas, también conocidas como gig bags. Ligeras y fáciles de transportar, no protegen demasiado de los golpes, pero sí mantienen nuestro instrumento aislado de la lluvia, el polvo y la suciedad, y resultan ideales por su comodidad para los trayectos cortos. Si te decides por este tipo de funda, es recomendable que busques una con un acolchado de al menos 30 mm., que tenga correa para colgártela en la espalda y que cuente con algunos bolsillos para llevar cables, pedales de efectos, púas y otros accesorios para guitarras y bajos.


Si lo que necesitas es verdadera protección para tu instrumento, ya que éste va a viajar junto a un montón de amplificadores y piezas de batería, un estuche rígido es sin duda lo que buscas. Una funda de este tipo es mucho más pesada e incómoda de transportar, pero a cambio ofrece una protección mucho mayor frente a los golpes, la humedad y los cambios de temperatura, y te permiten además viajar en cualquier medio de transporte con tu instrumento. Antiguamente se fabricaban en madera, pero hoy en día las puedes encontrar de plástico, fibra de vidrio y otros materiales rígidos ultraligeros. Dependiendo del material elegido, el precio puede oscilar entre los 45€ de los modelos más económicos y los más de 150€ de los más ligeros, habitualmente utilizados por los músicos profesionales en sus largas giras.


A prueba de bombas


Por último, tenemos los flight cases diseñados específicamente para instrumentos. Totalmente rectangulares, pero adaptados en su interior al modelo de guitarra o bajo que vayamos a transportar, son la solución más voluminosa, pesada y cara, pero también son la máxima garantía de que tu instrumento estará totalmente protegido frente a cualquier eventualidad.