Discos duros internos para ordenadores y tablets
Documentos, imágenes, archivos de audio y vídeo... La información que almacenamos diariamente en ordenadores y tablets no hace sino crecer y crecer, lo cual convierte al disco duro en pieza fundamental de nuestro equipo. Escoger el que mejor se adapte a nuestras necesidades (y bolsillo) no es tarea sencilla, pero puede ser algo más fácil si nos fijamos en una serie de factores.

¿HDD o SSD?
Una de las primeras decisiones a la hora de adquirir nuestra unidad de almacenamiento es elegir entre un disco duro rígido (HDD) o una unidad de estado sólido (SSD). El primero tiene como ventajas su precio y su capacidad de almacenamiento, pero, por contra, es más lento y ruidoso. Las unidades SSD son más rápidas y silenciosas, y tienen una mayor vida útil, pero son sensiblemente más caras y cuentan con menor capacidad.

Formato, interfaz y durabilidad
Dependiendo del dispositivo en el que vayamos a instalar el disco duro, puede que tengamos la opción de elegir su formato o que nos veamos obligados a adquirir el que encaje físicamente en nuestro equipo. Los discos de 3.5", que suelen tener mayor capacidad, son los habituales en los ordenadores de sobremesa, mientras que los de 2.5" son más frecuentes como disco duro para portátil y videoconsolas. En cuanto a la interfaz, será la placa base la que determine si debemos adquirir un disco duro IDE, SATA o SCSI.Si pensamos en la durabilidad y la fiabilidad de nuestro disco, hay que tener en cuenta que los HDD, al ser mecánicos, sufren más desgaste y tienen por tanto una menor vida útil, además de tener una mayor tasa de errores que los SSD. 


Conclusiones

Como ocurre a veces, el precio será, junto con el uso que vayamos a darle al disco duro, lo que nos haga decantarnos por uno u otro. Si nuestro presupuesto es ajustado y lo que queremos es guardar datos como música o hacer un backup de nuestros archivos, un disco duro rígido, que podemos encontrar desde apenas 25€, será más que suficiente.
Si, por el contrario, preferimos invertir algo más y lo que queremos es almacenar el sistema operativo y los archivos con los que trabajamos frecuentemente, la mejor opción será una unidad SSD, a poder ser de un fabricante de contrastada fiabilidad como Seagate, Toshiba, Hitachi o Samsung. En este caso, el rango de precios oscila entre los 45 y los 400€, dependiendo lógicamente de la capacidad del disco elegido.