Cubrerradiadores: elegancia y pragmatismo a un tiempo

Los cubrerradiadores son un complemento que se coloca sobre los radiadores, los oculta a la vista y da un un toque ornamental al hogar. A priori parece un elemento innecesario, un capricho; sin embargo, su diseño nos permite usarlos como sutiles muebles auxiliares. Gracias a ellos, dispondremos de un lugar más donde poner las llaves al llegar a casa o esas instantáneas repletas de recuerdos y que queremos que presidan nuestro hogar.

Los cubrerradiadores también ayudan a mantener la casa pulcra, ya que evitan que las paredes se ennegrezcan por culpa de los radiadores, que suelen quemar el polvo que van acumulando y producen manchas. Además, su gran variedad de modelos, colores y acabados nos permite elegir siempre uno que nos brinde ese toque de distinción que todos merecemos.


Un complemento de gran resistencia


Cuando pensamos en cubrir nuestros radiadores con este tipo de accesorios lo primero que nos preguntamos es si el cubrerradiador va a provocar una pérdida de potencia que nos haga notar cada vez más el frío. Bien, la respuesta depende del modelo. Si éste garantiza una circulación aceptable del aire y tiene amplias aperturas que permitan que salga libremente a las habitaciones, no habrá una bajada de temperatura reseñable. Por lo tanto, es comprensible buscar uno barato, pero, eso sí, siempre y cuando garantice que no te va a perjudicar cuando el invierno esté en su punto álgido.

Por otro lado, muchos usuarios temen que, al estar durante tantas horas sometidos a las altas temperaturas del radiador, se dañen. Por lo general, los cubrerradiadores están diseñados para soportar temperaturas superiores a los 40ºC sin que ello suponga un menoscabo en su estructura o funcionalidad. En ese sentido, si compramos uno de calidad y de una marca fiable, no debemos preocuparnos. 


Precios asequibles para combatir el frío con elegancia

Por lo tanto, si vives en lugares fríos y húmedos, además de otros complementos como los calefactores, las alfombrillas de calefacción y hasta un termostato, los cubrerradiadores se erigen como una opción sensacional para poder combatir las bajas temperaturas invernales sin tener que renunciar a una decoración suave y elegante.

La gama de cubrerradiadores ofrece normalmente colores blancos o marrones, acabados en madera y con diseños en algunas ocasiones modernos y en otras con cierta tendencia vintage, lo que permite adaptarlos a cualquier escenario imaginable. Además, el precio no suele ser un problema, porque aunque la madera que utilizan tiende a ser de primera calidad, no acostumbran a superar los 60€. Esto, sin duda, los convierten en una opción no solo magnífica, sino asumible para casi cualquier bolsillo.