Chalecos lastrados

Para sentirnos bien y, en definitiva, estar en forma, es importante seguir una dieta saludable y realizar alguna actividad física de forma periódica. Esta actividad ha de adaptarse a nuestra condición física y edad para poder dar con el nivel de ejercicio adecuado.Si eres un deportista o mantienes un estilo de vida muy activo, probablemente entrenes con frecuencia y conozcas diversos ejercicios, máquinas y accesorios específicamente desarrollados para el entrenamiento en gimnasio.Las cintas para correr, las bicicletas estáticas y las máquinas elípticas son ideales para el entrenamiento de resistencia aeróbica, pero si lo que queremos es mejorar la resistencia y fuerza muscular, los artículos de musculación como las mancuernas, las barras y discos, los bancos de musculación y las multiestaciones serán nuestros mejores aliados.Hay, además, un complemento extremadamente efectivo para el entrenamiento de resistencia muscular y que, sin embargo, no es demasiado conocido fuera del ambiente más profesionalizado: los chalecos lastrados.

¿Qué son los chalecos lastrados y para qué sirven?

Los chalecos lastrados son, como bien indica su nombre, chalecos con lastre o peso. El objetivo al usarlos es aumentar artificialmente el peso de nuestro cuerpo para “engañar” a nuestro organismo y músculos y, por tanto, forzarlos a aumentar su rendimiento.Es por ello que el uso de estos chalecos está indicado en ejercicios basados en el peso del cuerpo como, por ejemplo, las sentadillas o ciertas actividades de cardio, como correr.El peso de los chalecos puede variar desde los 5kg hasta los más de 30kg. La elección de un peso u otro dependerá, a nivel general, de nuestro estado físico y, a nivel específico, de nuestro peso y experiencia previa con ese tipo de ejercicios.El rango de precios es también amplio y varía desde 25 hasta más de 100€, según la calidad, marca, peso total, materiales, uso profesional o amateur, etc.No obstante, es importante reseñar que, aunque el empleo de este tipo de accesorios mejora mucho el rendimiento físico, si el uso es excesivo o inadecuado las consecuencias pueden ser muy negativas: esguinces, dolores articulares, lesiones que pueden acabar siendo crónicas, etc.Y ten siempre en cuenta que la única manera de convertir la actividad física en un hábito es a través de la diversión. El deporte será de corto recorrido cuando se conciba como una tortura. Ahora bien, siempre hay alguna actividad, ejercitada en soledad o en compañía, con la que podremos disfrutar. Por lo tanto, invirtamos todo el tiempo necesario en encontrarla.¡Al fin y al cabo, diversión y buena forma física son una combinación ganadora!