Cartuchos de impresora: una historia común

A quién no le ha pasado que hay que imprimir algo importante y… ¡claro!, ¡No hay tinta! Por eso, siempre, siempre, hay que tener a mano cartuchos de tinta para la impresora. No importa de qué tipo sea la impresora, que consuma más o menos o que lo que queremos imprimir sea en blanco y negro o en color; a la hora de la verdad se trata de algo que, si necesitamos, lo necesitamos con urgencia.
Sabemos que, desde que la impresora avisa que queda poca tinta hasta que ésta efectivamente se acaba, pasa un tiempo, ya que continúan teniendo la capacidad de imprimir bastantes páginas (dependiendo del modelo). No obstante, es altamente recomendable hacerse con un nuevo juego de cartuchos desde la primera señal, si no antes. En caso de utilizar la impresora con asiduidad, es conveniente tener siempre un juego de recambio, que sería renovado al recibir el aviso.
Ahora bien, ¿Por cuál optar?. Los cartuchos de marca, es decir, los dedicados exclusivamente a nuestro modelo de impresora (si tenemos una HP, cartuchos para HP, si tenemos una Epson, cartuchos para Epson, etc.), proporcionan un resultado óptimo, y tienen detrás todo un complejo sistema de investigación y avances tecnológicos para avalarlos. Por otro lado, tenemos los cartuchos de marca blanca, cuya calidad cada día es mejor y suponen un considerable ahorro respecto a sus competidores con “denominación de origen”.

Comprar o reciclar

Una tercera opción sería acudir a los reacondicionados o reciclados, algo cada vez más en auge ya que, a su moderado precio, se suma la preocupación por recuperar desechos que, de otra manera, acabarían en el vertedero. Las personas con más habilidad optan por hacerlo ellas mismas, para lo cual existen en el mercado numerosos accesorios, como cartuchos recargables, tintas e incluso kits de rellenado, pero, para los que no, existen numerosos centros especializados en devolverle la vida a tus cartuchos también.

Y cuando se acaben…

Hay que recordar que los cartuchos de tinta para impresoras, aunque perfectamente seguros, no son envases comunes y contienen químicos potencialmente dañinos con el medio ambiente, por lo que se recomienda que, a la hora de deshacerse de ellos, sean llevados a un Punto Limpio o de Desechos.Para casos de gran volumen de cartuchos usados (empresas, etc.), algunas compañías están desarrollando iniciativas de recuperado de piezas y materiales empleados en la impresión, algo muy necesario en un mundo en el que los residuos son ya uno de los más preocupantes problemas.