Videocámaras y smartphones: ¿cuál es el mejor?
Con la llegada de los smartphones, parece que las videocámaras que solo cumplen la función de capturar video han quedado en el pasado. La realidad es que estos dispositivos siguen estando tan vigentes como siempre, y no deberían ser descartados de inmediato.
Aunque las videocámaras tienen un solo propósito, pueden ofrecer funciones especializadas que muchos teléfonos no poseen.

¿Vale la pena comprar cámaras de video?
En pocas palabras, sí. A pesar de que los teléfonos y tablets modernas cuentan con una cámara HD 1080p, en ocasiones no logran superar la calidad de imagen que ofrecen las videocámaras especializadas.
Para empezar, las cámaras de video pueden grabar con una calidad de imagen superior debido a su alta tasa de bits. Gracias a esta característica, incluso las videocámaras baratas HD pueden superar a los smartphones de gama media.
Otro aspecto en el que las cámaras de video son superiores a los smartphones yace en el zoom. Por lo general, los teléfonos no capturan buenas imágenes al hacer zoom, mientras que las videocámaras pueden mantener un buen nivel de imagen gracias a las lentes. Algunos modelos de videocámaras permiten acercar la imagen hasta 30 veces sin reducir la calidad de la grabación.
Dependiendo de las características que busques, las videocámaras pueden tener distintos precios. Los modelos nuevos de marcas reconocidas como Sony pueden costar entre 220 y 1500€. Si buscas un dispositivo más económico, puedes optar por videocámaras de segunda mano o reacondicionadas. Si están en buenas condiciones, estas cámaras proporcionan las mismas funciones que un modelo totalmente nuevo por solo una fracción del precio.

Si haces deporte, necesitas una videocámara
Si eres una persona activa, un smartphone definitivamente no es el dispositivo más adecuado para grabar tus aventuras, por lo que la mejor opción es comprar una cámara deportiva. Este tipo de videocámaras son mucho más resistentes que las convencionales y poseen distintos accesorios para sujetarse a cascos, bicicletas, monopatines y prácticamente cualquier lugar.
Las cámaras deportivas también gozan de mayor resistencia, por lo que se pueden usar en todo tipo de ambientes, incluso bajo el agua.
Los precios de este tipo de videocámaras varían según sus características, como resolución de la imagen, calidad de almacenamiento, resistencia al agua y más. Una cámara GoPro, una de las marcas más conocidas del sector, puede costar entre 170 y 470€ e incluir varias características interesantes como control por voz, pantalla táctil, interconectividad con diferentes dispositivos y mucho más.