La cámara que revolucionó la fotografía y el vídeo
Unas décadas atrás pocos podrían haber llegado a imaginarse cuántas posibilidades ofrecerían la fotografía y más tarde el vídeo, tanto para el uso cotidiano y familiar como para la actividad profesional. Mientras tanto, el mundo de la fotografía ha crecido enormemente. Las cámaras digitales están hoy tan extendidas que casi no se recuerda que existió una época analógica en la que ni siquiera se podía ver el resultado de la imagen hasta que la foto no se enviaba a revelar. Los accesorios tradicionales, como trípodes, objetivos y filtros, flashes y luces siguen siendo esenciales, pero son solamente el comienzo de la aventura de la fotografía y el vídeo con cámara digital. 

Grabando la aventura en primera persona
Las cámaras GoPro fueron las primeras que incorporaron la capacidad de capturar todo tipo de movimientos en primera persona. Por su tamaño pequeño, su ligero peso y su buena calidad de imagen, permiten ser colocadas sobre cualquier superficie o pegadas al cuerpo manteniendo una gran estabilidad. Pueden ser sumergidas en agua o dejadas en cualquier sitio con el fín de lograr grabaciones muy originales. Hay vídeos grabados por escaladores en los picos de las montañas, patinadores, paracaidistas y hasta grabaciones hechas desde los collares de los perros.
Todos los modelos, empezando por el básico HERO que cuesta unos 140€, son sumergibles, tienen conexión WiFi y Bluetooth y graban vídeos en Full HD. El modelo HERO 5 ofrece además resolución 4K, control por voz, estabilización de vídeo y carga automática a la nube. El modelo más sofisticado, que tiene un precio de aproximadamente 380€, es el HERO 5 Black, que añade características como pantalla táctil y procesamiento de fotos RAW, entre otras. 

Algunos accesorios imprescindibles
Entre los accesorios que pueden ser útiles para complementar el uso de estas cámaras se encuentran los estabilizadores, el control remoto activado por voz y sumergible, el lector de tarjeta portátil, los cascos con adaptadores para colocar la cámara, los filtros y las carcasas para aguas profundas, entre muchas más opciones. Según la actividad que realices y que quieras captar con la cámara, encontrarás kits especialmente preparados para buceo, snorkel, moto, BMX, caza y pesca, esquí, hockey y más. El uso más nuevo de este tipo de cámaras consiste en colgarlas de un dron y ponerlo a volar, lo que permite conseguir imágenes preciosas desde las alturas. ¿Quién podría haber imaginado esto hace 40 años, cuando ni siquiera había modo de saber cómo había quedado nuestra foto?