A la hora de comprar zapatos, piensa con los pies
Mucho más que un mero complemento de nuestro look diario, los zapatos se han convertido desde hace tiempo en una pieza fundamental del mismo. Llegado el momento de elegirlos, obviamente será el diseño lo primero que nos entre por los ojos, pero no deberíamos dejar que esto nos haga pasar por alto otros aspectos mucho más relacionados con la comodidad y la salud.
Lejos de ser un tema banal, hacer que sean nuestros pies los que se adapten a nuestros zapatos y botas, y no al revés, puede acarrearnos numerosos dolores y molestias, sobre todo si usamos con frecuencia calzado de mujer con altos tacones y puntas estrechas.

Mima y cuida tus pies
Para darles un respiro a nuestros pies y lograr que sufran lo menos posible, deberíamos tener en cuenta en primer lugar la forma de éstos y nuestro tipo de pisada. Si, por ejemplo, tenemos el pie plano, cavo, o valgo, es probable que tengamos que usar zapatos especiales o al menos algún tipo de plantilla, evitando así que nuestros ligamentos trabajen en exceso y acaben ocasionándonos indeseados y dolorosos trastornos.
En general, es aconsejable que la parte delantera del zapato sea flexible y se pueda doblar tal y como lo hacen las articulaciones de nuestros dedos, y que sea más bien redondeada para adaptarse a la forma de estos. En contra de lo que se suele creer, no todos los zapatos ceden con el uso, de modo que tendríamos que evitar comprar pares demasiado apretados.
En cuanto al tacón, éste no debería superar los 3 centímetros en los zapatos que vayamos a usar diariamente o con los que vayamos a caminar mucho. Los zapatos de tacón y las plataformas alteran la postura de todo nuestro cuerpo, desplazando nuestro centro de gravedad de una forma que puede causarnos muy diversas y graves lesiones en los tobillos, las rodillas o la espalda.Por último, pero no menos importante, tendremos que fijarnos en la suela. Lo ideal es que sea antideslizante, para evitarnos traspiés y caídas, y suficientemente gruesa como para amortiguar nuestros pasos y minimizar su repercusión en nuestras articulaciones.

Zapatos para todas las estaciones
La época del año también será determinante en la elección de nuestro calzado, siendo fundamental en verano que optemos por las sandalias, las chanclas y otros tipos de calzado que faciliten la transpiración de los pies y eviten la sudoración excesiva. En ese sentido es recomendable fijarse en los materiales en los que están fabricados los zapatos, e intentar siempre que éstos sean de la mayor calidad posible. ¡Nuestros pies nos agradecerán enormemente que no escatimemos en este aspecto!