El futuro ya está aquí
El ordenador personal, ya sea sobremesa, portátil, o incluso móvil o tablet, se ha convertido en uno de esos aparatos electrónicos que no pueden fallar en ningún hogar. Gracias a este artilugio somos capaces de llevar a cabo un sinfín de tareas que hace apenas unos años serían consideradas poco más que ciencia- ficción.
Uno de los problemas que acarrea la proliferación de estos aparatos en nuestros hogares es la multiplicidad de cables y conectores que debemos almacenar. La cámara de fotos, el teclado, el ratón, la pantalla, el televisor, los altavoces, el portátil, la conexión entre todos ellos… Cada función, cada interrelación, cada batería o cargador requiere su cable, muchas veces específico de cada marca, creando un caos organizativo importante.

Imaginación al poder
Existen múltiples maneras de tratar de poner un poco de orden en toda esa maraña de cables. Las personas que conviven con demasiados metros de cable han desarrollado miles de pequeños trucos caseros para tratar de atajar su creciente invasión: desde reciclando los cartones del rollo de papel higiénico hasta empleando gomas o pinzas, se han probado todos los trucos habidos y por haber. Internet, de hecho, está plagado de tutoriales y listas de divertidas ideas a este fin.
Por otro lado, siempre puedes acudir a las socorridas bridas y otros accesorios diseñados para tal fin. No será tan creativo ni tan interesante, pero lo tendrás todo bien ordenado y sin perder ni un minuto, que es lo que la mayoría pretendemos.

Comprueba lo que tienes
Eso sí, antes de liarte a atar tus cables y colocarlos de la manera más práctica posible, revísalos no vaya a ser que te falte alguno. Entre tanta cantidad de cables aparentemente idénticos es muy probable que tengas cuatro o cinco con la misma función (plantéate comprobar que funcionan y guardar los que te sobren, manteniendo sólo uno al uso) y, al mismo tiempo, encontrarte con que te falta precisamente el que más necesitas.
Una vez localizado el que te falta, no te alteres: generalmente son muy sencillos de reemplazar siempre que sepas de qué tipo de cable estamos hablando. Simplemente consultando el libro de instrucciones del aparato al que hace servicio encontrarás, en la mayor parte de los casos, el modelo que necesitas. Además, salvo en casos especiales, son muy económicos, pudiendo encontrar cables y conectores por menos de 5€. Claro, que si lo que necesitas es de una precisión y características fuera de lo común, como un interruptor multipuertos, el precio puede dispararse por encima de los 1500€.
En resumen: para disfrutar de tus aparatos electrónicos te recomendamos orden, paciencia y un mínimo de sentido común. ¡Y todo vendrá rodado!