Ser coleccionista de monedas y billetes es apasionante

Puedo decir por experiencia propia que ser coleccionista es algo indescriptible. Como muchos de vosotros lo hago de muchas cosas: pins, llaveros, gorras, monedas, billetes, etc…
De todas estos tipos de colecciones, creo que la que más me apasiona sin duda es la de monedas y billetes. Aunque ahora con la llegada del Euro se han limitado muchas posibilidades, es excitante y/o apasionante conseguir una moneda o un billete que no tengas en tu colección.

Los que hemos viajado mucho y trabajado en el mundo del turismo, sabemos que es más factible conseguir monedas y billetes de diferentes países e incluso de diferentes años y épocas. ¡Si hasta existen monedas conmemorativas!

Ya que hemos nombrado los años, sin lugar a duda uno de los verdaderos placeres es conseguir monedas muy antiguas, cuanto más mejor, ya que estas son las más difíciles de conseguir y las de mayor valor (emocional y económico).
En mi caso, empecé con monedas actuales, cuando existía la vieja y añorada peseta. Empecé juntando todas las monedas y billetes de pesetas de España, mi país. Después fui preguntando a mi familia si tenían monedas de su época y así, gracias a mis padres, tíos y abuelos fui ampliando mi colección.

Luego empecé a viajar y a trabajar en hoteles unos años y conociendo muchos turistas extranjeros. Con esto fuí consiguiendo monedas de otros países y mi pasión fue aumentando, tanto que fui comprando monedas y billetes de España e incluso de otros países más complicados, como países africanos, asiáticos o de Oceanía.


Monedas y billetes de España

Como es lógico, al ser de España, las monedas y billetes que mayor valor sentimental tienen para mí son las de España y sobre todo las más antiguas. Tengo varias monedas de antes del año 1900, pero lo que más poseo son billetes de entre 1936 y 1950, tanto billetes de la Guerra Civil como el resto de billetes de la primera mitad del siglo XX.Recuerdo el dia que mi abuelo me entregó tres billetes: uno de 5 pesetas (con precio actual entre 50 y 75€), uno de 25 pesetas y otro de 100 pesetas (con precio actual entre 150 y 200€). Aún los guardo como si fuera ese día, los tengo bien sellados para que no se pierdan y no se deterioren con el paso del tiempo.

Si te gusta coleccionar, intenta no perder ese entusiasmo y pasión por conseguir el mayor número de unidades para tu colección y, sobre todo, dale el cuidado que necesita para que se mantenga en buen estado y puedas en un futuro “contagiar” esta afición a tus hijos.
 

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