Barreras para camas infantiles, cuando la seguridad es lo primero

Es en los primeros años de vida de un bebé es cuando se experimentan los cambios más significativos en su desarrollo evolutivo. La adquisición de nuevas habilidades motrices y cognitivas se suceden para disfrute de los adultos, pero también son indicativos de que se debe adaptar el hogar a esos procesos evitando que se produzcan graves accidentes infantiles. Cuando se inicia el gateo, el uso de barreras para camas infantiles es primordial para proteger a los niños de cualquier caída.


Dormir con tranquilidad toda la noche no tiene precio

Cuando los niños crecen, resulta indispensable proteger algunos elementos del mobiliario infantil así como el del resto de la casa: usar barreras en lugares donde se puede producir una caída, como puertas o escaleras, así como en la cama, donde los pequeños pasan muchas horas sin vigilancia.
Cuando dejan de caber en la cuna y pasan a su propia cama, empiezan las dudas de si se moverá en sueños y se caerá. Muchos padres ponen esa cama junto a la pared, cubriendo uno de los lados, pero queda el otro descubierto y ahí es donde las barreras para camas solucionan el problema.

Hay barreras para camas infantiles de muchos tipos. Algunas tienen palas para ponerse bajo el colchón, confiando en que el peso del colchón y del niño sean suficiente tope para evitar la caída. Otras pasan por debajo del colchón y sobresalen por el otro lado, de manera que no hay forma de sacarlas si no es levantando el colchón entero. Pueden ser abatibles, más cómodas a la hora de bajarlas sin necesidad de desmontarlas. Las que están más reforzadas son útiles por si el pequeño o pequeña decide asomarse por la barrera, infligiendo más peso sobre la misma. Su altura y su longitud dependen del tipo de cama donde vayan a ajustarse, cuyas medidas hay que tener muy presentes para comprar la barrera adecuada que cubra el flanco entero de la cama.

La mayoría de las barreras para camas actuales están cubiertas de tela, garantizando un tacto agradable, y tienen colores neutros: blanco, azul, rosa, gris, etc. Además, se puede adaptar su diseño a la decoración de la habitación. En otros casos, no obstante, son de barrotes de madera y se integran en el tipo de cama.

Estas barreras permiten hacer la cama o cambiar las sábanas sin problemas, y los refuerzos bajo el colchón son imperceptibles para niños o adultos que duerman encima. Con un abanico de precios de entre 25 y 50€, también son casi imperceptibles para el bolsillo.
 

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