Un jardín ideal
Un jardín es el lugar ideal para descansar después de una larga jornada o para disfrutar de unas merecidas vacaciones. Pero para ello, ha de lucir cuidado y acogedor. Las hojas caídas de los árboles, las hierbas arrastradas por el viento y los desperdicios resultantes de emplear los cortasetos, cortacéspedes y desbrozadoras y cortabordes eléctricas de jardín, son algo habitual, que afea y da la sensación de estar ante un jardín descuidado. Para ayudarte en la a veces engorrosa tarea de mantenerlo perfecto, y así disfrutar de él mucho más, están los aspiradores y sopladores eléctricos de jardín.
Los sopladores, como su nombre indica, te ayudarán soplando aire a amontonar la hojarasca en manejables cúmulos de materia vegetal, que luego podrás recoger fácilmente con ayuda de una pala y echar en las adecuadas desmenuzadoras y trituradoras de jardín. Esto te resultará  muy útil para comenzar a preparar tu propio y ecológico compost.
Los aspiradores, similar a los que usamos dentro de casa, introducirán mediante succión la materia vegetal en sacos o bolsas acoplados, facilitando así su recogida. Algunos llevan también una trituradora acoplada, permitiendo así llevar los residuos directamente a la compostadora sin pasar por máquina intermedia. Algunos modelos cuentan con las tres funciones, soplador, aspirador y trituradora, con el consecuente ahorro de espacio y comodidad de transporte. Estos modelos los podrás almacenar más fácilmente en el cobertizo o lugar elegido junto a otras herramientas eléctricas de jardín.

Una inversión a largo plazo
Desde poco más de 20€ puedes adquirir una pequeña y ligera máquina sopladora de segunda mano, una pequeña inversión que te evitará el engorro de pasar el rastrillo a lo largo y ancho de todo el terreno. Ahora bien, si tu presupuesto te lo permite, el mercado te ofrece potentísimas máquinas todo-en-uno que te ayudarán a dejar el jardín cuidado al milímetro por una cantidad que puede rondar los 200-300€.En cualquier caso, recuerda siempre delimitar bien tus necesidades antes de proceder a adquirir este o cualquier otro utensilio. Piensa que, si por ahorrar un poco adquieres una máquina poco potente y tu jardín es enorme, no serás capaz de realizar un trabajo concienzudo, mientras que un exceso de previsión puede acabar con un enorme e infrautilizado aparato en tu lugar de almacenamiento, ya que emplearlo para tu pequeña parcelita delantera es más engorroso que hacerlo a mano.
Un jardín pulcro, como un hogar limpio y un aspecto aseado, es, más que una cuestión de imagen, un asunto de salud y buena educación. Y, sobre todo, la garantía de unos momentos maravillosos en él.
 

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