El modelismo ferroviario: una pasión sin edad

En la era de lo digital, donde las diversiones suelen presentar envoltura de píxeles, aficiones como la del modelismo ferroviario nos devuelven a una época más calmada, en la que los estímulos provenían de la imaginación, la paciencia y el desarrollo de habilidades manuales.
Desde finales del siglo XIX, los amantes de los trenes en miniatura han perseguido reproducir con todo lujo de detalles los paisajes y entornos por los que se desplazarían sus máquinas favoritas. Existen diversas escalas para esta afición, siendo los artículos de escala HO para modelismo ferroviario los más demandados.
Hombres y mujeres, niños y adultos, los aficionados a esta actividad lo son de por vida. Se trata de un hobby familiar, en el que poder involucrar a todos los miembros del hogar, y que se presta a servir de excusa para el aprendizaje: desde geografía (por la búsqueda de entornos reales y estaciones existentes) a historia (con los trenes y locomotoras de época), pasando por conceptos básicos de electricidad (tanto cablecito y pequeña lamparita) o decoración y manualidades (con las miles de piezas para decorar, personalizar y crear a nuestro gusto los paisajes y entornos de nuestra maqueta).

El juego sin final

Y es que las opciones son infinitas. Desde recrear un pequeño paisaje tradicional hasta ampliar y combinar diferentes universos en un loco y anacrónico cruce de vías de trenes a escala, pasando por aunar esfuerzos uniéndose a alguna de las múltiples asociaciones de amantes del modelismo ferroviario que existen, lo que es cierto es que se trata de una pasión de todo menos monótona. La imaginación (y espacio disponible) son los únicos límites para aquellos que decidieron sumergirse en este increíble mundo.
Para aquellas personas interesadas en el modelismo ferroviario que, sin embargo, se sientan un tanto apabulladas por el exceso de información y los miles de posibilidades que existen, han sido creadas unas fantásticas cajas de iniciación con todo lo necesario para entrar de lleno en esta apasionante afición.

Un mundo a escala

Poder crear el universo en el que vamos a movernos, prácticamente desde cero, es una de las vertientes más satisfactorias del modelismo ferroviario. La investigación, el aprendizaje continuo, la comunicación y compañerismo existente entre los aficionados, son otros tantos factores positivos que añadir a una afición que ya está cerca de cumplir los 150 años, pero que continúa tan vigente y en forma como el primer día. O quizás incluso más.