Electroterapia: nuevas soluciones en terapias de recuperación
Tomar analgésicos y antinflamatorios no es la única manera de alcanzar la recuperación de heridas y lesiones corporales. Desde tiempos inmemoriales, el hombre se vale en de disciplinas alternativas como acupuntura, aromaterapia, remedios herbales o remedios homeopáticos para tratar alguna molestia.
Si bien no todos estos métodos cuentan con el visto bueno de la medicina tradicional alopática, existen algunas tecnologías que sí resultan de gran ayuda para complementar los tratamientos médicos tradicionales. 

Utilizando la electricidad para darle al cuerpo una descarga de salud
La electroterapia se encuadra dentro de las disciplinas pseudocientíficas y dentro del ámbito de la medicina física y de rehabilitación. Su objetivo principal es el tratamiento de lesiones y enfermedades por medio de la electricidad. Al resultar en general indolora, la electroterapia suele generar dudas entre los pacientes acerca de su efectividad, aunque sus defensores destacan que sus resultados son indiscutibles.
Una de las técnicas de electroterapia es la utilización de luz infrarroja, que actúa de manera superficial y sirve en general para calentar la zona afectada como si fuera una almohadilla eléctrica. Las microondas, por su parte, generan calor en zonas más profundas y se utilizan principalmente para contracturas. Están contraindicadas para uso en embarazadas o personas con prótesis o marcapasos, ya que estas actúan a niveles profundos, y las ondas recalientan los metales. Uno de los métodos más utilizados son los electroestimuladores o TENS, que tienen función analgésica e inhiben el dolor actuando sobre las fibras nerviosas que lo generan. Sus precios varían entre 20 y 80€ por equipo. La terapia por ultrasonido, por su parte, es antiinflamatoria y analgésica y opera por vibraciones mecánicas que actúan en profundidad, a través de un medio sólido o líquido.

¿Cómo se utiliza el láser para la recuperación de lesiones?
Entre las técnicas de fototerapia se encuentra la terapia con luz láser, que tiene la función de facilitar la actividad bioquímica del cuerpo utilizando la energía del espectro electromagnético. También sirve para calmar el dolor, bajar inflamaciones y además ayuda a la cicatrización. Puede aplicarse con baja potencia en un punto determinado del cuerpo, en un barrido punto a punto o mediante un barrido total de una zona determinada. Existen aparatos sencillos de uso personal con precios de entre 70 y 150€. Todas estas técnicas deben ser aplicadas por profesionales que sepan determinar qué tipo de terapia debe utilizarse para cada lesión y bajo qué procedimientos y medidas. la electroterapia no es la única alternativa no tradicional para la fisioterapia: existen muchos otros abordajes, como la terapia con titanio y la magnetoterapia, entre muchas otras variedades.

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