Frente al espejo
Una de las rutinas más habituales entre gran parte de la población es el maquillaje. Lucir impecables todo el día no es fácil, pero resulta imprescindible en determinados ambientes, con lo que la presión por cumplir con esa expectativa añade una dificultad más a la hora de enfrentarse, mañana tras mañana, con el espejo. Para ayudarnos, las empresas de cosmética, conscientes de este hecho, han sabido crear toda una serie de productos de maquillaje y, accesorios de maquillaje que nos servirán para vernos, y lucir, geniales.
La parte del rostro que generalmente atrae más miradas son, naturalmente y en primer lugar, los ojos. Y es en el maquillaje de éstos donde se suele apostar más fuerte: si lucen impecables, el resultado es siempre ganador, si están descuidados, no importa cuánto nos hemos esforzado en el resto de nuestro look: la primera impresión será la que persista.

A la belleza por la salud
Por desgracia, el exceso de maquillaje y un tratamiento inadecuado, a menudo estropean la frágil piel del contorno de ojos y las pestañas. Unas pestañas fuertes, sanas y bien cuidadas, acompañadas de un contorno luminoso, nos proporcionarán un aspecto fresco y atractivo al resaltar nuestra mirada incluso sin maquillaje. Para eso, además de los habituales consejos de vida saludable (deporte, comida sana, mucha agua, aire puro, relax…) imprescindibles para tener buen aspecto, es recomendable que emplees cosméticos y utensilios de calidad, que te limpies profundamente la piel antes de acostarte, que mantengas limpias las brochas de maquillaje y esponjas y que, de vez en cuando, emplees algún tipo de tratamiento para el contorno de ojos.
Puede parecer que seguir los consejos anteriores es algo engorroso y económicamente inviable, pero nada más lejos de la realidad. Atrás quedaron los días en los que cuidarse estaba sólo al alcance de ciertas clases sociales: hoy es posible encontrar, por ejemplo, accesorios para pestañas, como rizadores o cepillos, de apenas 1€, y, si buscas algo más concreto como kits de tinte o tratamientos específicos, los precios varían y pueden llegar a los 100€. Todo muy razonable, como puedes ver.

Una versión, cero presiones
Delante del espejo solo hay que tener una cosa clara: el maquillaje ha de proporcionarnos una versión mejorada y saludable de nuestra persona, potenciando nuestras virtudes y ocultando aquello que consideramos nuestros defectos. Es por eso que conviene enfrentarnos a él con espíritu lúdico y sin obsesiones. Sólo así lograremos que esa ineludible rutina sea algo placentero, y no una pesada obligación.
 

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