Un cortacéspedes a punto para tener un jardín perfecto
Si eres una de esas personas privilegiadas que disponen de un jardín en el que disfrutar del buen tiempo, la buena compañía y, por qué no, las buenas barbacoas, sin duda los cortacéspedes te resultan herramientas familiares. Estas máquinas han facilitado enormemente el mantenimiento de la hierba de nuestros terrenos, ya sean estos un pequeño recuadro verde enfrente de nuestra casa o una gigantesca finca inglesa, por lo que merecen un espacio de honor en nuestro cuarto de herramientas.
Los hay de diversos tipos, desde los ligeros cortacéspedes manuales hasta los pesados tractores, pasando por los eléctricos y los modernos robots autónomos, y cada uno de ellos está diseñado para un tipo concreto de terreno y césped, con lo que, si estás pensando en hacerte con uno, deberás examinar en primer lugar las necesidades a cubrir con este singular aparato.

Alargando la vida útil
Como toda herramienta, los cortacéspedes requieren de ciertos cuidados, y un buen mantenimiento asegurará su óptimo desempeño a la vez que alargará su vida útil. Dedicar tiempo a la limpieza, lubricado y conservación de cada uno de los componentes supone un buen comienzo. La sustitución de éstos, en caso de mal funcionamiento, también puede ayudar a evitar que el deterioro avance y, por lo general, va a resultar más rápido y barato. Tanto si la pieza a cambiar es pequeña y cuesta menos de 1€, como si es una de las piezas principales y sobrepasa los 2000€, con su sustitución recuperaremos nuestra máquina original sin necesidad de acudir a un nuevo modelo.
Para ello hay que conocer bien qué recambios y accesorios son los necesarios en el caso del modelo en cuestión, ya que no es lo mismo sustituir una desbrozadora para tractor que el motor del cortacésped eléctrico. Siempre, en caso de duda, es mejor consultar a un especialista y acudir, en la medida de lo posible, a recambios originales.

Disfruta del jardín al máximo
El cuidado del jardín, además de ser la garantía para que podamos disfrutarlo durante mucho tiempo en compañía de toda la familia, proporciona por sí mismo múltiples satisfacciones. El cuidado de las plantas, su diseño y mantenimiento, son en sí actividades absorbentes y relajantes, que nos permiten desconectar del ajetreo cotidiano. La sensación de pasear por un césped bien cuidado, o tumbarse sobre el mismo en una mañana soleada, es, a menudo, comparable con la satisfacción de deslizar el cortacésped y comprobar cómo la hierba queda igualada, al tiempo que nos permite respirar ese fantástico olor de la hierba recién cortada. ¡Un momento absolutamente impagable!
 

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