El rostro: nuestra carta de presentación

A nadie se le escapa que lo primero que vemos de una persona es su rostro, a modo de carta de presentación, lo que conlleva la general preocupación por mantenerlo sano y cuidado. Para ello, aparte de un estilo de vida saludable, será preciso acudir a los productos de cuidado del rostro.
Obviamente, no exigirá el mismo tipo de producto el fresco pero problemático cutis de una adolescente, el rostro barbado de un hombre adulto o el frágil contorno de ojos de una mujer de avanzada edad. Teniendo esto en cuenta, no queda sino ser consecuentes con las necesidades de cada uno y buscar el producto adecuado para cada circunstancia.


Los cuidados esenciales

Un básico cuidado del rostro, y de la delicada piel que lo recubre, pasa por una correcta higiene, por una hidratación adecuada y por un correcto tratamiento de las zonas más afectadas por nuestro ritmo de vida.
El primer paso, siempre, deberá ser la limpieza. Por la mañana, para retirar las toxinas e impurezas que se eliminan durante el sueño, y por la noche, para deshacerse de restos de maquillaje, polvo, sudor y contaminación. Después, con la hidratación, se recuperará el equilibrio cutáneo y se preservará el agua de la piel. Por último, ya dependiendo del problema que presente cada persona, se procederá al tratamiento de este, bien sea brindarle cuidados específicos a la delicada zona del contorno de ojos o labios, tratar problemas de rosácea, acné, etc.


Encontrar el producto adecuado

Una vez entendida la importancia del cuidado y tratamiento del rostro, es preciso escoger aquellos productos realmente recomendables para nuestro caso. Para ello, y en primer lugar, deberíamos saber exactamente lo que necesitamos: conocer nuestro tipo de piel y elegir en consecuencia. Acudir a los básicos, como una hidratante y un buen producto de limpieza, es siempre un buen punto de partida. Por otro lado, es buena idea probar antes de decidirse, ya que cada piel es un mundo. Las tallas pequeñas o muestras son una excelente manera para iniciarse en este universo.
Después de tomada la decisión acerca del tipo de producto a emplear, todo es cuestión de presupuesto. El mercado, por fortuna, nos ofrece numerosas opciones adecuadas para la circunstancia de cada cual con productos de cuidado del rostro adaptados a todos los bolsillos, desde los más básicos, por apenas 1€, hasta los más sofisticados y formulados con componentes de auténtico lujo, que pueden superar ampliamente los 1000€, pasando por complejos aparatos de tecnología puntera especializados en el mantenimiento de nuestra salud facial.Un rostro cuidado habla por nosotros mejor que nadie. Es el momento de prestarle toda nuestra atención.
 

Dinos qué te parece - se abre una nueva ventana o pestaña