Ten el papel higiénico siempre a mano 

No existe nada más desagradable que estar en el baño y, que al terminar de realizar tus asuntos, no encuentres el rollo de papel higiénico… o que al intentar cogerlo de la parte de arriba de la cisterna, termine rodando por el suelo del baño, un lugar lleno de bacterias y gérmenes de todo tipo. Para que esto no te ocurra, ni le ocurra a ninguna persona que visite tu cuarto de baño, piensa en poner un portarrollos al lado del inodoro. Seguro que puedes encontrar alguno que te guste y combine con esa alfombra de baño que compraste, o puedes comprar un set de accesorios de baño que lo incluya. Si lo quieres comprar de forma individual, puedes encontrar muchos modelos entre 6 y 20€.

Hay materiales para todos los gustos, solo debes elegir 

No es de extrañar que un objeto tan común, y a veces poco valorado, venga en tantos formatos. Así como sucede con los toalleros de baño, puedes encontrar portarrollos de baño fabricados con diferentes materiales y con estilos muy diversos. En cuanto a los materiales, son populares los portarrollos de madera o bambú, que le dan un toque cálido al baño; los de cerámica, que los puedes combinar con los colores de los azulejos, y, si piensas que estos dos materiales son muy frágiles, tienes los portarrollos hechos de metal. Ahora bien, si te preocupa el precio y no tanto la apariencia, uno de plástico cumplirá con su función y no tendrás que gastar mucho dinero. Muchos de estos portarrollos también cuentan con un espacio para guardar una escobilla, lo que resulta muy útil si quieres tenerla a mano para repasar el inodoro después de usarlo. Además, puedes encontrar algunos portarrollos con prestaciones adicionales, por ejemplo, soportes para móviles o revisteros. Incluso existen modelos que incluyen un sistema de altavoces, para que la música te acompañe mientras estás en el baño. Ahora hablemos de los recambios de papel higiénico: algunas personas se conforman con tenerlos en una cesta o estante debajo del lavabo o en un rincón del baño, pero otras prefieren tener algunos recambios junto al inodoro (nunca se sabe cuándo puede ocurrir un imprevisto, como que se moje el rollo de papel o que se acabe el que está en el portarrollos cuando estás en medio de la faena...). Si ese es tu caso, decídete por un portarrollos que cuente con dispensador de almacenamiento, bien sea descubierto o escondido en un pequeño cajón vertical.