Los clicks que se hicieron famosos antes de que existiera Internet
Los muñecos Playmobil, conocidos como clicks, nacieron en Alemania en el año 1974 y se expandieron rápidamente en todo el mundo hasta convertirse en uno de los juguetes más vendidos de la historia. Incluso hoy gozan de una enorme popularidad.
Desde su lanzamiento se han vendido alrededor de 2800 millones de clicks. Se dice que si todos los clicks se cogiesen de la mano, darían la vuelta al planeta más de tres veces.

Los Playmobil, siempre iguales y siempre distintos
Con el tiempo, los playmobils se convirtieron en auténticos juguetes de culto en todo el mundo, y esto se debe a que no han perdido su esencia y a la vez no han parado de renovarse. Los muñecos tienen piezas intercambiables que permiten transformarlos en médicos, bomberos, piratas, agentes secretos y caballeros medievales, entre muchas posibilidades.
Constan de siete piezas básicas: el pelo, la cabeza, el torso, el brazo derecho, el brazo izquierdo, las piernas y el esqueleto donde se ensamblan todas las partes. En 1976 se incorporaron personajes femeninos, luego niños y niñas, manos giratorias y nuevos diseños de ropa y zapatos, y, hasta pies descalzos.
Un click adulto mide 7,5 centímetros mientras que uno de niño mide 5,5 y unl bebé 3,5. El tamaño responde a la necesidad de que éste quepa en la mano de un niño o en un bolsillo.

Gama y precios variados
Las figuras Playmobil pueden costar entre 8 y 15€ con un sinfín de accesorios donde por ejemplo encontrarás también lotes de cinco pelucas intercambiables con colores muy variados por menos de 2€, barbas, cascos, armas medievales y uniformes de muchas profesiones entre otros.
Además, Playmobil incorpora universos temáticos variados para darles un contexto de juego y fantasía como cruceros, escuelas, barcos pirata, centrales de bomberos, fuertes del lejano Oeste, cazafantasmas, campamentos de verano, castillos medievales, etc. Todo vale en el mundo Playmobil. Los encontrarás a precios variados, desde los 60€.
Su versión española, los Airgam Boys, no tenían nada que envidiarles. De hecho, tenían su propia línea deportiva, que a los Playmobil les falta, con los equipos más populares de la Liga.

Mucho más que un juguete, un objeto de culto
La afición por las figuras con piezas intercambiables es un fenómeno que trasciende el mundo infantil. Hay quienes llevan la afición por los clicks a un verdadero arte. El coleccionista y fotógrafo Richard Unglik, los utiliza para recrear momentos históricos importantes y el artista Pierre-Adrien Sollier los incorpora en cuadros famosos como la Gioconda, La última cena de Leonardo Da Vinci o Las Meninas de Velásquez, entre muchos otros.