Pérgolas de terraza y jardín

Pérgolas para terraza y jardín: elegancia funcional para el exterior

Las pérgolas son estructuras de exterior formadas por una serie de columnas o pilares que sostienen un enrejado superior abierto destinado a proporcionar sombra y cobijo con la ayuda de toldos y doseles o mediante cubiertas vegetales. Son muy frecuentes en parques, jardines y, en general, en todo tipo de espacios al aire libre. A diferencia de otras estructuras como las carpas, pabellones y casetas, las pérgolas de jardín tienen la finalidad de proteger de la intemperie zonas de paso y no de estancia. ¿Quieres darle un toque de elegancia y distinción a tu terraza o jardín? En eBay encontrarás multitud de modelos de pérgola de primera y segunda mano a precios muy, muy atractivos.

¿Qué tipos de pérgolas hay?

Las pérgolas se distinguen principalmente por el material con el que está fabricada su estructura. Las que podemos encontrar en espacios públicos, cuyo emplazamiento es fijo, suelen estar construidas con materiales de obra, pero en los modelos domésticos se utiliza comúnmente madera, aluminio, acero o hierro forjado. Estas pérgolas para terraza y jardín son mucho más ligeras, desmontables y, en general, pueden instalarse sin necesidad de asistencia profesional.

El diseño es otro rasgo distintivo. Por su función –dar cobijo a una zona de paso– todas las pérgolas guardan grandes semejanzas, si bien los modelos varían notablemente en cuanto a su efecto estético. Las más simples consisten en dos hileras de sencillos listones que hacen de soporte para las vigas del tejadillo. Sobre esta estructura básica hay mil y una variaciones. Los listones pueden adoptar la forma de elaborados soportales de forja o madera ricamente ornamentados. El tejadillo puede ser plano, inclinado, en arco o a varias aguas y, al igual que los planos laterales, puede dejarse abierto o cubrirse con toldos, cañizos o decorativos enrejados y celosías.

¿Dónde se instala una pérgola?

Las pérgolas de terraza y jardín sirven como elegantes accesos que delimitan los diferentes espacios del exterior del hogar. Quedan muy bien, por ejemplo, en las puertas que conectan la casa con el jardín o este con el recinto de la piscina. También ayudan a deslindar porches, cenadores y merenderos, así como a mantenerlos resguardados de la intemperie. Si disponemos de bancos y poyos en los senderos y rincones de nuestro patio o jardín, las pérgolas contribuirán a refrescar el entorno y a otorgarle mayor intimidad. ¡Hay infinidad de opciones para disfrutar del encanto de las pérgolas! Elegir el lugar y el tipo ya es cuestión de gustos.