Invernaderos de terraza: una gran aliada para las plantas delicadas 

En las casas con terraza o balcones amplios, donde poder cuidar de plantas, los invernaderos resultan un complemento ideal para que éstas no sufran con el frío invernal y mueran por congelación. Para este tipo de escenarios, existen algunos invernaderos que encajan a la perfección con los espacios reducidos y que se conocen como verticales, pues están organizados en diferentes niveles o estanterías. Y no te preocupes si debes colocarlos en zonas de poca luz, pues siempre puedes utilizar accesorios de iluminación exclusivamente fabricados para cultivo y tratamiento de plantas. 

Invernaderos de jardín: exprime al máximo las posibilidades de tu propiedad

Si dispones de una casa con amplios jardines, además de otros innumerables complementos, no hay que olvidar los invernaderos son una magnífica adición para tu zona verde. Sus prestaciones los convierten en la herramienta ideal para sembrar plantas o cosechar verduras y frutas, así como plantas de casi cualquier tipo. Además, puedes completarlos con algún cobertizo donde guardar los utensilios necesarios para llevar a cabo esta hermosa actividad. Respecto a los invernaderos en sí, las opciones son múltiples: 

  • Invernaderos de mesa: una opción muy a tener en cuenta si lo que buscas es mantener con calor las semillas para facilitar su germinación. Son muy pequeños y se pueden colocar casi en cualquier parte.
  • Invernaderos panelados: similares a los ya mencionados verticales, pero de mayor tamaño, lo que los hace perfectos para jardines con huerto que quieran disponer de una zona dedicada al cultivo durante el invierno.
  • Invernaderos de túnel: una opción reservada para aquellos que disponen de zonas muy amplias. Suelen ser muy versátiles ya que nos permiten elegir la altura a la que queremos colocarlos (lo que facilita que se adapten al tipo de cultivo que estemos llevando a cabo).

Precios asequibles para colocarlos donde se merecen

Lo recomendable es que el invernadero se sitúe en un lugar claro, sin vegetación, que le permita obtener toda la luz natural que las plantas necesitan; además, no debes situarlo en zonas con ramas o bajo algún árbol frutal, pues el movimiento de las primeras o la caída de las segundas podría romper el film protector. La gama de precios oscila por lo general entre los 50 y 500€, en función del tamaño y el material. Para aquellos más experimentados, hay a la venta algunos hechos a base de vidrio, que superan los 1000€ y a veces hasta rozan los 2000€. Como ves, hay opciones para todos los presupuestos por lo que ya no hay excusa para no dar rienda suelta a tu interés por la jardinería y el cultivo de semillas y plantas de todo tipo.